El Inter de Cristian Chivu ha encontrado la brújula en la Champions League justo cuando las curvas empezaban a dar vértigo. Los italianos asaltaron el siempre complicado feudo de De Kuip con un contundente 0-3 frente al Feyenoord, firmando su segunda victoria consecutiva en la máxima competición europea y dejando atrás las dudas generadas por su mal arranque continental y el reciente tropiezo liguero.
No era una visita cómoda ni mucho menos. El Feyenoord, líder de la Eredivisie y con los españoles Mika Mármol, Javi López y Nacho Ferri en el once titular, venía avisando de su fortaleza en Róterdam. Sin embargo, el cuadro ‘nerazzurro’ se mostró de un sereno absoluto desde el pitido inicial. Yann Aurel Bisseck, incorporándose al área como si fuera un delantero más, abrió la lata con un gran gol. Poco después, Pio Esposito culminó de cabeza una brillante maniobra individual de Spence para encarrilar el choque. En la segunda mitad, Piotr Zielinski selló el triunfo con un disparo ajustado desde la frontal, e incluso Esposito vio cómo el VAR le anulaba el doblete por un fuera de juego milimétrico.
De las dudas tras el derbi a encarrilar la fase liga
Yo esto lo veo clarísimo: la Champions no te da tregua, pero también te ofrece la medicina perfecta cuando vienes tocado. El Inter llegaba a Países Bajos tras encajar un golpe doloroso el fin de semana en el Derby della Madonnina ante el Milan. Reponerse de una derrota así en tu propio país nunca es fácil, y menos cuando tu inicio en la fase liga europea había sido un auténtico calvario, tropezando de entrada ante el Real Madrid y el Club Brujas.
Pasar de cero puntos de seis posibles a encadenar dos triunfos seguidos cambia drásticamente la película. Con estos seis puntos en el casillero, el grupo de Chivu coge un aire fresco tremendo en la tabla general. Pasar de la urgencia a la tranquilidad permite gestionar los esfuerzos de la plantilla con otra perspectiva, sobre todo viendo la sobriedad defensiva y la eficacia arriba que demostraron en De Kuip, un escenario donde no hace tanto claudicó el Como de Cesc Fàbregas.
Respuestas individuales que resuelven problemas colectivos
Más allá del resultado estético del 0-3, lo interesante para el técnico rumano está en las lecturas individuales. Ver a un central como Bisseck rompiendo líneas y pisando área rival con esa soltura habla de un equipo con variantes tácticas bien trabajadas. Por su parte, la actuación de Pio Esposito ganando duelos aéreos y la lucidez de Zielinski desde la segunda línea le dan al Inter unos recursos ofensivos que echó de menos en las primeras jornadas.
El Feyenoord no encontró la manera de meterle mano al partido en ningún tramo. Pese al empuje inicial y contar con la base que lidera el campeonato neerlandés, se estrelló una y otra vez contra el orden táctico italiano. El Inter durmió el encuentro cuando le interesó y golpeó con una precisión quirúrgica en cada concesión local.
A partir de ahora, la consigna en Milán es consolidar esta versión pragmática y letal. Si el Inter mantiene este nivel de concentración en las áreas, el bache inicial en la fase liga quedará reducido a una simple anécdota de inicio de temporada.




















