El LASK firmó una noche plácida en la cuarta jornada de la Liga de Campeones tras golear por 4-0 al Slovan de Bratislava en el Oberosterreich Arena de Linz. Los austriacos cimentaron un triunfo cómodo capitaneado por el danés Kasper Jorgensen, autor de un doblete estelar, junto a los tantos de Robert Ljubicic y Samuel Adeniran.
Desde el pitido inicial, los hombres dirigidos por Thomas Kuhbauer se adueñaron del ritmo del partido. La primera gran ocasión avisó muy pronto, cuando Andrade probó a Popovic en el minuto 16 tras un gran remate a puerta que el guardameta logró salvar. Sin embargo, la resistencia visitante duró apenas tres minutos más: en el 19, Jorgensen cazó un balón tras un saque de esquina para abrir la lata y poner el 1-0 en el marcador.
El dominio local continuó ahogando las líneas de un Slovan totalmente pasivo. El encuentro dejó también una nota amarga para los eslovacos en la primera parte, cuando Suleiman Camara tuvo que retirarse lesionado en el minuto 34 doliéndose de la rodilla izquierda tras un duro choque con Xavier Mbuyama, dejando su sitio a Nino Marcelli. Apenas tres minutos después de ese parón, en el 37, Jorgensen volvió a golpear: ejecutó con maestría una falta directa que atravesó la barrera y se coló pegada al poste sin que Popovic pudiera hacer nada.
Antes de llegar al descanso, el castigo se amplió. En el minuto 44, tras otro córner botado al área y un remate de cabeza de Moses Usor, la pelota le cayó en el sitio justo a Robert Ljubicic, que no perdonó para sellar el 3-0. Nada más reanudarse el juego en la segunda mitad, en el minuto 48, Samuel Adeniran culminó la goleada con un disparo al primer palo que superó al portero por encima de la cabeza, dejando sentenciado el choque en Linz.
Un paso de gigante hacia la tranquilidad europea
Yo esto lo veo clarísimo: el LASK ha sabido leer a la perfección el momento en el que debía dar el acelerón en el torneo. Ganar en la máxima competición europea nunca es un trámite, pero cuando te enfrentas a un rival en horas bajas, la obligación es no dar margen a la sorpresa y liquidar el choque por la vía rápida.
Esta victoria supone el segundo triunfo consecutivo para el conjunto austriaco en esta fase de la Champions, dando continuidad a las buenas sensaciones que ya dejaron en la jornada anterior tras imponerse al Sporting de Portugal por 3-2. Con estos tres nuevos puntos en el casillero, el equipo se coloca en la decimoquinta posición de la tabla, una zona templada que les permite afrontar el tramo medio del calendario con mucha más confianza y margen de maniobra.
Kuhbauer supo gestionar además las cargas en la última media hora de juego. Viendo el marcador completamente resuelto, movió el banquillo en el minuto 63 dando entrada a Elfadli, Danek y Kalajdzic por Mbuyama, Ljubicic y Adeniran, cerrando posteriormente los cambios con Lang y Schopf. Un partido redondo que permite al bloque austriaco dosificar esfuerzos sin perder el control absoluto sobre el césped.
La travesía en el desierto del Slovan y lo que viene
La otra cara de la moneda la firma un Slovan de Bratislava que atraviesa un momento ciertamente delicado en Europa. El equipo eslovaco cierra la clasificación como colista absoluto tras encajar cuatro derrotas en cuatro partidos. Los números son fríos pero demoledores: han encajado una severa goleada y apenas han sido capaces de anotar un gol en lo que va de competición.
El planteamiento del técnico no ofreció respuestas ante el juego aéreo y a balón parado del LASK, sufriendo en exceso en los saques de esquina y cargándose de tarjetas amarillas en la primera mitad con las amonestaciones de Cristian Martínez y Kevin Wimmer. Tampoco los cambios al descanso, como la entrada de Sandro Cruz por Wimmer, sirvieron para frenar el arranque fulgurante del rival en la reanudación.
A partir de ahora, las trayectorias de ambos conjuntos miran hacia retos muy distintos en la quinta jornada. El LASK buscará consolidar su buen momento en su visita al Bodo/Glimt, una cita donde intentará encadenar su tercera victoria seguida en la competición. Por su parte, el Slovan de Bratislava tendrá que rearmarse psicológicamente y ajustar su balance defensivo para recibir en su estadio al Real Betis, un choque donde apurarán sus opciones de estrenar su casillero de puntos.




















