El Sevilla retoma la competición liguera en la octava jornada con una visita de máxima exigencia al Ciutat de València. Luis García Plaza compareció ante los medios para analizar el duelo frente al Levante, un rival del que no se fía en absoluto y al que considera claramente perjudicado por la clasificación en este arranque de curso.
A mí me gusta cuando un entrenador huye de las frases hechas y expone exactamente lo que ve en el campo. García Plaza no dudó en señalar que el cuadro granota «tiene menos puntos de los que ha merecido» tras evaluar las primeras semanas de competición. Para el preparador madrileño, el parón de selecciones se ha hecho larguísimo —hasta el punto de sentir que volvían a empezar la liga desde cero—, pero el grupo ha entrenado bien y llega listo para encarar un choque donde «o damos la mejor visión o no podremos ganar».
Un rival propositivo y un parón que rompe el ritmo
Yo esto lo veo con cierta perspectiva: los parones internacionales son un arma de doble filo. Cuando un vestuario entra en una dinámica negativa, el receso sienta de maravilla porque ayuda a limpiar la mente y corregir errores lejos del foco. Sin embargo, cuando buscas estabilidad, dos semanas sin competir se convierten en un terreno lleno de dudas sobre cómo responderá el bloque en la reanudación.
Esa es precisamente la sensación que transmitió el técnico sevillista. El parón rompe el ritmo competitivo y te obliga a reenchufar a todo el grupo de golpe. Enfrente no habrá precisamente una cenicienta: García Plaza destacó el «gran trabajo de dirección deportiva y del míster» en Orriols, definiendo al Levante como un conjunto muy dinámico, volcado con su afición y capacitado para dominar a través de la posesión. No es un detalle menor que el madrileño caracterizara al equipo levantinista como una escuadra propositiva y con futbolistas de muy buen pie, lo que obligará al Sevilla a apretar arriba y ser solidario en las ayudas.
El retorno de Rubén Vargas y el aviso a la línea de ataque
En el apartado de nombres propios, la gran novedad en la expedición hispalense es la reaparición de Rubén Vargas. El atacante ha dejado atrás su lesión y vuelve a entrar en la lista de convocados, ofreciendo una variante táctica fresca que el cuerpo técnico echaba en falta. Eso sí, el propio García Plaza quiso rebajar la euforia y medir las expectativas a corto plazo.
El internacional no se encuentra todavía al 100 % de su capacidad física y requerirá mayor ritmo de entrenamiento para alcanzar su pico de forma, algo que el técnico prevé para dentro de tres o cuatro jornadas. No obstante, su presencia en la convocatoria es una noticia excelente para el Sevilla. Vargas aporta un registro distinto al ataque y añade un argumento clave que el míster subrayó de manera especial: la estrategia a balón parado, un recurso determinante en partidos cerrados.
Pero el mensaje más contundente de la rueda de prensa no fue para los convalecientes, sino para los hombres de arriba. «Esperamos más goles de los delanteros», apretó García Plaza sin rodeos. En un partido donde el rival te va a disputar la iniciativa y donde la eficacia en las áreas marcará la diferencia, el cuerpo técnico necesita que sus estiletes den ese paso al frente indispensable para traducir las buenas sensaciones en puntos reales.
El examen del Ciutat de València
Con el regreso de piezas importantes como Vargas y la advertencia lanzada a sus referentes ofensivos, el Sevilla se presenta en el Ciutat de València sabiendo que no habrá concesiones. Toca comprobar si el trabajo acumulado durante estas dos semanas sin fútbol sirve para asaltar un campo complicado y confirmar las sensaciones ante un Levante que quiere hacer valer sus merecimientos sobre la hierba.




















