El Real Madrid ha vuelto a demostrar que su cantera es una auténtica mina de oro. Jacobo Ortega, delantero de 20 años que ni siquiera ha llegado a debutar con el primer equipo blanco, se marcha traspasado al Estrasburgo de la Ligue 1 francesa por una cifra que ha dejado a muchos con la boca abierta: 10 millones de euros por el 70% de sus derechos.
El movimiento, adelantado por ESPN, supone un hito histórico para «La Fábrica», convirtiendo a Ortega en la venta más cara de la historia de un canterano madridista que jamás vistió la camiseta del primer equipo en partido oficial. El chaval, que el curso pasado alternó el Real Madrid C con el Castilla y fue clave para levantar la Youth League, viajará en las próximas horas a Francia para pasar el reconocimiento médico y firmar su nuevo contrato.
¿Negocio redondo o locura del mercado?
A mí, que me gusta mirar más allá de la superficie, hay un dato que me vuela la cabeza. Si entras en Transfermarkt, verás que el valor de mercado de Jacobo está fijado en apenas un millón de euros. Sí, habéis leído bien: uno. Y, sin embargo, el Estrasburgo va a pagar diez veces más por quedarse solo con el 70% de su ficha. Yo esto lo veo como una obra de arte de la dirección deportiva blanca en las oficinas de Valdebebas.
¿Cómo se explica esto? Muy sencillo: el cartel de la cantera del Real Madrid cotiza al alza en toda Europa. No es un caso aislado este verano. Si echamos la vista atrás, la entidad madrileña se ha embolsado 66 millones por el traspaso definitivo de Nico Paz al Como, otros 40 millones por el 66% de los derechos de Gonzalo García al Fulham, y 10 millones más por César Palacios. La fórmula se repite milimétricamente con Jacobo: vender caro, reservarse un porcentaje de una futura venta (en este caso, un suculento 30%) y hacer caja sin debilitar la plantilla de Carlo Ancelotti.
Con este modelo, el club blanco no solo financia sus fichajes estrella, sino que da salida a unos chavales que, por pura competencia, lo tienen casi imposible para asomar la cabeza en el Santiago Bernabéu. Con una delantera blindada por los mejores del mundo, el exilio dorado de Jacobo era el paso más lógico para todas las partes.
De la Youth League a la Ligue 1: así juega Jacobo
Para los que no le tengáis muy ubicado, Jacobo Ortega es un ariete de área de los que ya no quedan tantos. Cumplió los 20 años el pasado mes de mayo y su progresión el curso anterior fue meteórica. Empezó la temporada con el segundo filial, siendo una pieza fundamental para conquistar la prestigiosa Youth League, y la terminó a las órdenes de Raúl en el Castilla.
Sus números globales en las últimas campañas son bastante serios: 27 goles en 94 partidos entre las distintas categorías de la cantera madridista. Pero ojo al dato que de verdad ha llamado la atención en Francia: en el tramo final del curso pasado, ya asentado en Primera Federación con el Castilla, firmó 6 goles en solo 18 partidos. Es decir, un gol cada tres encuentros en una categoría de barro, juego duro y defensas veteranas. Nada mal para un recién llegado.
En el Estrasburgo se va a encontrar un fútbol muy físico y vertical, ideal para sus condiciones de delantero móvil y rematador. Habrá que seguir muy de cerca su adaptación al fútbol francés. Si rompe a marcar goles en la Ligue 1, no descartéis que ese 30% que se ha guardado el Real Madrid acabe valiendo otra fortuna dentro de un par de años. De momento, en las oficinas de Chamartín vuelven a sonreír con otra operación impecable.

















