Javier Aguirre afronta un momento delicado en el banquillo del Valencia. Con el equipo metido en puestos de descenso y tras encajar un golpe durísimo de última hora frente al Villarreal, el técnico mexicano compareció en rueda de prensa antes de visitar al Elche, asegurando que el vestuario cree a pie juntillas en su propuesta futbolística.
«Los jugadores están convencidos de la manera que queremos ganar los partidos», afirmó tajante el preparador antes de medirse a un rival que llega en un estado de forma defensivo envidiable. Aguirre, que suma solo dos puntos en sus tres primeros compromisos ligueros al frente del conjunto ché, quiso arrancar su intervención mandando un mensaje de apoyo y solidaridad a las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), mostrando la consternación de todo el club.
La urgencia de un Valencia que busca romper la sequía
Yo esto lo veo claro: cuando entras a un vestuario en dinámicas de descenso, lo primero que necesitas no son florituras tácticas, sino que la plantilla no pierda la fe en la idea. Y Aguirre se está agarrando precisamente a esa cohesión para levantar a un grupo golpeado. El botín de dos puntos sobre nueve posibles duele, pero duele más aún la forma en la que se le escapó la victoria en el último derbi contra el Villarreal, con un gol encajado en el último suspiro del encuentro.
La realidad de los números es implacable. En lo que va de campeonato, la entidad valencianista solo ha sumado un triunfo, el que logró Óscar Sánchez antes del cambio de técnico frente al Alavés. Conseguir la segunda victoria de la temporada no es una cuestión de tranquilidad, es una urgencia clasificatoria de primer orden para salir del pozo de la tabla.
El problema añadido para Aguirre es el rival y el escenario. El Elche llega al choque encadenando tres jornadas consecutivas sin encajar un solo gol, convertidos en un bloque rocoso y difícil de hincar el diente. Si a tu equipo le cuesta hacer mella arriba y encima te enfrentas a un muro defensivo que vive en una racha de imbatibilidad, el margen de error en las áreas pasa a ser prácticamente nulo.
Luces y sombras en la enfermería: Sadiq y Foulquier regresan, Copete descansa
En el capítulo de disponibilidad, la comparecencia de Aguirre dejó un balance agridulce pero positivo en líneas generales para la convocatoria. La buena noticia para el esquema del mexicano es la recuperación de dos piezas importantes como Foulquier y Umar Sadiq, quienes han superado sus molestias físicas y entrarán en la lista para el desplazamiento.
La cara negativa la protagoniza Copete. El central no ha llegado a tiempo para entrar entre los expedicionarios y se quedará en tierra descansando. «Foulquier va, Sadiq va y Copete no va», resumió el técnico, explicando que los tres futbolistas llegaban en un ritmo de recuperación muy parejo, pero que finalmente el cuerpo técnico prefirió no arriesgar con el zaguero para evitar males mayores.
La presencia de Sadiq le otorga a Aguirre esa referencia ofensiva que tanto necesita el equipo para fijar a la defensa rival y dar aire a la segunda línea, algo indispensable ante un contrincante que concede tan pocos espacios. Por su parte, la vuelta de Foulquier aporta solvencia y contundencia física en el costado defensivo, virtudes de las que el Valencia no puede prescindir en este tramo del calendario.
El cuadro ché necesita que el discurso de su técnico se traduzca de forma inmediata en puntos sobre el césped. La convicción de la plantilla se pondrá a prueba en una plaza exigente, donde romper la racha del rival significará dar el primer gran paso para dejar atrás los puestos de peligro.




















