A Hansi Flick ya casi le cuadran todas las piezas de su puzle en Barcelona. Este martes, Jules Koundé se ha reincorporado a los entrenamientos en la Ciudad Deportiva, dejando al técnico alemán a un solo paso de tener la plantilla al completo. Ahora, la mirada está puesta en el miércoles, cuando deben regresar los últimos internacionales españoles, si es que el mercado de fichajes no lo impide antes.
La sesión matinal de este martes ha traído la esperada imagen del defensor francés calzándose de nuevo las botas. Koundé tenía permiso hasta hoy, al igual que el inglés Gordon, aunque este último decidió adelantarse y ya sudó la camiseta el pasado domingo. No ha sido el único en recortar sus vacaciones para ganarse el puesto: hombres como Gavi, Joan García y Eric García también decidieron ponerse el mono de trabajo antes de tiempo. En el otro lado de la balanza, la sesión no contó con Shane Kluivert, que baja a trabajar con el filial, ni con el delantero sueco Roony, que pasa hoy por el radar de los médicos para conocer el alcance de la lesión en su rodilla derecha sufrida el lunes.
¿Qué supone la vuelta de Koundé para el esquema de Flick?
Yo esto lo veo muy claro: para un entrenador obsesionado con la preparación física y la presión alta como Flick, recuperar a Koundé no es un detalle menor. El francés es un portento físico, de esos futbolistas que parecen no necesitar pretemporada porque se cuidan como templos durante las vacaciones. En un fútbol tan exigente en lo táctico como el que quiere proponer el alemán, contar con un comodín defensivo que rinde igual de central que de lateral derecho es una bendición.
La polivalencia de Jules va a ser clave para sostener una línea defensiva que Flick suele adelantar casi hasta el centro del campo. Con la velocidad de Koundé para corregir a la espalda, el Barça gana un seguro de vida. Además, que jugadores como Eric García o Joan García hayan vuelto antes demuestra que la competencia interna va a estar muy cara este año. Nadie quiere perder el tren del nuevo proyecto, y menos cuando el míster no regala ni un minuto.
El examen médico de Roony y el enigma de Ferran Torres
No todo son sonrisas en el césped. La mala noticia de la semana la firma Roony. El atacante sueco se rompió el lunes y hoy se somete a pruebas médicas en su rodilla derecha. Cruzamos los dedos, pero este tipo de contratiempos en plena preparación siempre trastocan los planes de rotación de cualquier cuerpo técnico, especialmente con un calendario tan cargado en el horizonte.
Y luego está el elefante en la habitación: el miércoles de los internacionales. En teoría, mañana es el día en que Lamine Yamal, Pedri, Dani Olmo, Pau Cubarsí y Ferran Torres deben presentarse en Sant Joan Despí. Pero ojo, que el caso de Ferran apunta a culebrón con resolución exprés. Con el PSG apretando fuerte y el Barça necesitado de aligerar masa salarial, los rumores de un acuerdo casi cerrado son ensordecedores. No me extrañaría nada que, en lugar de pasar el reconocimiento médico en Barcelona, el de Foios esté ya buscando billetes de avión rumbo a París.
Si Ferran sale, Flick pierde un efectivo polivalente arriba, pero gana margen de maniobra financiero. Veremos si mañana Lamine y compañía tienen que despedirse de su compañero o si todavía queda tela por cortar en este mercado.
La maquinaria de Hansi Flick empieza a rodar con casi todas sus revoluciones. Con Koundé ya integrado y la enfermería pendiente de Roony, las próximas horas en las oficinas del club serán tan intensas como las sesiones de entrenamiento en el campo.

















