Al Bayer Leverkusen se le ha atragantado de golpe el inicio impecable que firmó hace apenas unas semanas. El equipo dirigido por Carles Martínez Novell volvió a tropezar en la Bundesliga tras caer por 2-4 frente al Stuttgart en un choque donde ni la titularidad ni el empuje de Miguel Gutiérrez, Aleix García y Lucas Vázquez pudieron evitar el descalabro defensivo.
La sangría atrás comenzó muy temprano. En el minuto 14, Flekken salvó un mano a mano ante El Khannous, pero Demirovic estuvo atento para cazar el rechace y poner el 0-1. Sin tiempo para asimilar el golpe, Leweling firmó el segundo en el 20′ tras aprovechar otra pelota suelta que dejó el guardameta local tras un testarazo de Prömel. Reaccionó el Leverkusen en el 28′ con un buen remate de cabeza de Patrik Schick a la salida de un córner botado por Aleix García —su quinta asistencia de la temporada—, pero la pegada del Stuttgart volvió a golpear tras el descanso con un derechazo ajustado de El Khannous en el 51′ que puso el 1-3 y dejó helada la grada.
De la racha triunfal a las dudas defensivas
Yo esto lo veo bastante claro: cuando pierdes la solidez en las dos áreas, la inercia positiva se evapora en un abrir y cerrar de ojos. El Leverkusen venía de encadenar seis victorias consecutivas entre todas las competiciones —tres de ellas en el campeonato doméstico—, pero en cuestión de dos jornadas el castillo de naipes se ha venido abajo. Recibir tres goles en Hoffenheim y encajar cuatro en casa ante el Stuttgart enciende todas las alarmas en el cuerpo técnico.
Lo de este partido no fue un problema de actitud ofensiva, sino de contundencia. El equipo generó ocasiones claras: Maza mandó un balón al larguero, Aleix García acarició el gol con un zapatazo lejano que rozó el travesaño y Schick volvió a ver puerta para sumar su séptimo tanto en la Liga. Sin embargo, conceder segundas jugadas dentro del área propia ante un Stuttgart tan afilado como el de Sebastian Hoeness te liquida por completo.
El encaje de los españoles y la tarea de Martínez Novell
La presencia de piezas como Aleix García en la creación o Miguel Gutiérrez y Lucas Vázquez en los costados le da al Leverkusen un tono asociativo de muchísimo nivel. Aleix vuelve a demostrar que a balón parado es un cirujano y Miguel aporta siempre profundidad, pero el bloque necesita ajustar cuanto antes el repliegue. Cuando el rival supera la primera línea de presión, la zaga sufre al espacio y los rechaces se están convirtiendo en una condena repetida.
Carles Martínez Novell tiene ahora por delante el reto de frenar la hemorragia. Pasar de la euforia de seis triunfos a dos derrotas consecutivas encajando siete goles en total te exige reordenar la casa de inmediato. En torneos tan exigentes como la Bundesliga, la diferencia entre pelear arriba o quedarse descolgado reside precisamente en cómo reaccionas cuando llega la primera tormenta del curso.
Toca revisar la libreta, cerrar los espacios por dentro y recuperar la contundencia defensiva. Veremos si el Leverkusen ajusta tuercas de inmediato o si las dudas de estas dos semanas terminan dejando cicatriz.




















