Luis García Plaza no ha escatimado en elogios antes de poner rumbo a Madrid. En la rueda de prensa previa al choque de la undécima jornada de LaLiga EA Sports frente al Getafe, el técnico del Sevilla dejó clara su admiración por José Bordalás y advirtió del peligro que supone visitar el Coliseum, donde los azulones se transforman por completo.
Antes de entrar en materia futbolística, el preparador sevillista quiso mandar sus condolencias y un mensaje de esperanza a todas las familias afectadas por el reciente accidente, recordando la importancia de honrar la profesión desde la memoria. Ya centrado en el análisis del encuentro de este domingo a las 14:00 horas, García Plaza fue contundente sobre la figura del banquillo rival: «Es el mejor entrenador en la historia del Getafe». Una frase rotunda que enmarca la exigencia del choque que espera a los hispalenses.
La doble cara del Getafe y el valor de la continuidad
Yo esto lo veo claro: medirse al conjunto azulón exige cambiar el chip según el escenario. El propio García Plaza desgranó a la perfección la dualidad que presenta el rival. Mientras lejos de su estadio firma registros muy pobres como visitante, en su feudo se convierte en un bloque temible, competitivo y que todavía no ha probado la derrota en lo que va de campeonato.
El técnico del Sevilla hizo hincapié en la propuesta tan definida que ejecuta Bordalás ante su público. Destacó el juego directo y el potencial físico de sus atacantes, a los que situó entre las vanguardias más potentes del torneo quitando a los transatlánticos de la zona alta. Para sacar algo positivo del Coliseum, el Sevilla tendrá que ponerse el mono de trabajo y sostener el pulso en los duelos individuales.
Por parte sevillista, el análisis del míster dejó un detalle interesante sobre el rendimiento de su plantilla. Aunque los nuevos fichajes han aportado aire fresco y liberado al grupo de cargas psicológicas pasadas, la columna vertebral sigue descansando sobre la base del curso anterior. García Plaza recordó que hasta siete futbolistas del curso pasado fueron titulares en el último compromiso, señalando precisamente a esa vieja guardia como la verdadera responsable de haber elevado el nivel competitivo del equipo.
Qué esperar del choque en el Coliseum
El duelo se presenta como un examen de madurez para la propuesta de Luis García Plaza. Medirse al Getafe en su feudo implica aceptar un choque de contacto, balones divididos y muchísima concentración en las segundas jugadas. Si el Sevilla quiere dar un salto en la tabla, necesita descifrar el entramado defensivo de un bloque que sabe exactamente a lo que juega cuando cuenta con el apoyo de su gente.
La clave para el bando visitante pasará por igualar esa intensidad inicial y no permitir que los delanteros azulones ganen metros a través del fútbol directo. La mezcla de frescura en las caras nuevas y el oficio de los veteranos sevillistas dictará sentencia en un feudo donde, de momento, nadie ha conseguido salir victorioso esta temporada.
Toca ver si el Sevilla logra romper la imbatibilidad del Coliseum o si la fórmula de Bordalás vuelve a imponer su ley ante su afición.




















