Marco Asensio ha tenido que volver a parar, y esta vez la pausa va para largo. El internacional español se ha sometido con éxito a una artroscopia en la rodilla izquierda para reparar una lesión de cartílago, según confirmó el propio Fenerbahçe en sus canales oficiales. El tiempo estimado de recuperación ronda los tres meses.
No son buenas noticias para el ex del Real Madrid, que venía arrastrando molestias severas. Asensio había reaparecido justo después del último parón de selecciones, pero las sensaciones no acompañaron. Volvió a caer y terminó perdiéndose los últimos tres compromisos del conjunto turco. Viendo que el tratamiento conservador no terminaba de solucionar el problema en la articulación, los servicios médicos del club y el futbolista optaron por pasar por el quirófano en busca de una solución definitiva.
Un frenazo en seco tras un año para el recuerdo
Si miramos la foto completa, el contraste resulta demoledor. La temporada pasada, la 2025-26, fue un auténtico espectáculo para el balear en Estambul. Marco cayó de pie en Turquía, marcando el ritmo del ataque de su equipo con unos números que hablaban por sí solos: 13 goles y 14 asistencias. Era ese futbolista diferencial que marcaba diferencias desde el balcón del área y con ese golpeo de zurda tan característico.
Sin embargo, este curso 2026-27 se ha convertido en un calvario de interrupciones. Las lesiones no le han dado tregua en ningún momento. En lo que llevamos de competición liguera, Asensio apenas ha podido vestirse de corto en tres partidos. Y eso que la efectividad no la ha perdido: le ha dado tiempo a firmar dos dianas en esos breves ratos sobre el césped. Pero en el fútbol de élite, sin continuidad, el talento se queda en la casilla de salida.
Yo esto lo veo como un contratiempo tremendo tanto para el jugador como para la estructura del Fenerbahçe. Cuando tienes a un perfil capaz de solucionar partidos atascados con un solo chut, perderlo durante un trimestre entero te descuadra por completo el libreto táctico.
Cómo queda el Fenerbahçe sin su referente zurdo
El momento no puede ser peor para el conjunto turco. El equipo viene mostrando cierta irregularidad en los últimos choques —como ese reciente tropiezo europeo donde firmaron un 2-2 en casa frente al Slavia de Praga— y la baja de Asensio deja un vacío enorme en la zona de creación. Perder a tu hombre más capacitado para el último pase durante noviembre, diciembre y enero obliga al cuerpo técnico a reinventarse sobre la marcha.
Tres meses de baja significan volver, con suerte, a finales de enero o principios de febrero. Para entonces, la exigencia de la temporada estará en su punto álgido. El reto para Asensio no será solo cicatrizar bien ese cartílago, sino hacer una pretemporada en miniatura en pleno invierno para recuperar el tono físico y el ritmo de competición.
Toca armarse de paciencia en Estambul. La prioridad ahora es que esa rodilla izquierda quede limpia al cien por cien y que el zurdo pueda regresar sin el fantasma de las recaídas. Toca estar atentos a cómo evoluciona en las primeras semanas de rehabilitación.




















