Yoel Lago se está ganando el puesto a base de personalidad en el eje de la zaga de Claudio Giráldez. El canterano del Celta de Vigo no oculta que vive un momento dulce de confianza, aunque avisa de que aún le queda techo por rascar antes de afrontar una cita de las grandes: la visita a un escenario tan imponente como Celtic Park en la Europa League.
El central celeste repasó su momento de forma ante los medios y dejó claro que el diálogo constante con su entrenador está siendo decisivo en su evolución sobre el verde. Giráldez le pide valentía: «Me transmite confianza y me pide que asuma más riesgos en la salida del balón», explicó el canterano. Lago sabe perfectamente el filo por el que camina: un pase entrelíneas bien dado desde su posición te planta en campo contrario con ventaja, pero una pérdida en la cueva te deja completamente vendido.
La propuesta de Giráldez y el salto de madurez de Yoel Lago
A mí me gusta ver a centrales que no le tienen miedo al balón. En el fútbol moderno, si tus zagueros no asumen galones para dar ventaja desde atrás, el equipo entero sufre para progresar. Lago lo ha entendido a la perfección y asume la responsabilidad de ser la primera pieza en la salida limpia de un Celta que no renuncia a su identidad. Su progresión en el once inicial habla por sí sola: se le nota más entero en el plano físico y bastante más cómodo cuando le toca tomar decisiones con la pelota bajo presión.
Esta madurez acelerada le viene de perlas al conjunto vigués, que busca dar un golpe sobre la mesa y conseguir su primera victoria en esta fase de la Europa League. El punto de partida del equipo es prometedor tras haber firmado un gran partido de tú a tú contra un transatlántico como la Juventus, pero el vestuario sabe que el margen de error en Europa es mínimo si quieres convertir las buenas sensaciones en puntos reales.
Una prueba de fuego en un templo del fútbol europeo
Competir en Europa es un premio, pero hacerlo en feudos históricos te doctora como futbolista a marchas forzadas. El propio Yoel Lago no escondió la motivación especial que supone pisar un escenario con solera: «Tengo muchas ganas de vivir un partido en un estadio mítico de Europa como Celtic Park, seguro que va a apretar mucho», confesó el zaguero gallegos.
Si el Celta quiere asaltar Glasgow y estrenar su casillero de triunfos continentales, va a necesitar precisamente esa frialdad en la salida de pelota que tanto le insiste Giráldez. Toca comprobar si la valentía táctica del joven central y la propuesta asociativa de los celestes aguantan el empuje de uno de los ambientes más calientes y exigentes de todo el panorama europeo.




















