El fútbol no solo se decide sobre el césped; a veces, los incendios más sonados se encienden en las redes sociales. La destitución de Nuno Espírito Santo como entrenador del West Ham ha dejado una reacción que ha corrido como la pólvora: Marrion Areola, mujer del guardameta galo Alphonse Areola, ha celebrado abiertamente la marcha del técnico portugués, al que señala directamente por la pérdida de protagonismo de su marido.
La mujer del exguardameta del Real Madrid y del Villarreal no se ha guardado nada. A través de sus redes, compartió vídeos paseando sonriente con el tema Happy de fondo y tiró de ironía publicando un fragmento del tema So Long, Farewell con el mensaje «hasta la vista, adiós, adiós». El dardo definitivo llegó al señalar las consecuencias deportivas de la suplencia del portero: «Y nada de Mundial este año… gracias, Nuno». La esposa del futbolista ya había criticado con anterioridad la decisión del preparador luso de relegar al galo al banquillo «sin razón aparente».
Un cambio en la portería que encendió la mecha
Yo esto lo veo así: la gestión de la portería es uno de los terrenos más delicados para cualquier entrenador. Cuando un técnico decide cambiar al portero titular, el margen de error es mínimo. Nuno tomó la determinación de apartar a Areola para apostar de inicio por Mads Hermansen. Una decisión técnica que sentó como un jarro de agua fría en el entorno del internacional francés, que venía siendo una pieza habitual bajo los palos del conjunto londinense.
En el fútbol de elite, quedarse sin minutos en la Premier League no solo afecta al día a día del club. Para un guardameta que aspira a entrar en las convocatorias de una selección tan competitiva como la francesa, el banquillo es un castigo doble. Perder la continuidad a nivel de clubes supone, en la práctica, quedarse fuera del radar del seleccionador para las grandes citas internacionales.
Qué significa la salida de Nuno para Areola
La destitución de Nuno Espírito Santo abre un escenario completamente nuevo en el West Ham, especialmente bajo los tres palos. Mads Hermansen se queda sin su gran valedor en el banquillo, mientras que para Alphonse Areola se abre una ventana inmediata para intentar recuperar el sitio que perdió durante la etapa del técnico portugués.
Cuando llega un nuevo entrenador a un banquillo, los contadores se ponen a cero. El portero francés, curtido en plazas exigentes tras su paso por la liga española y el fútbol británico, tiene ahora la oportunidad de demostrar en el día a día que merece de nuevo la titularidad. Habrá que seguir muy de cerca la primera alineación del nuevo cuerpo técnico para comprobar si hay relevo inmediato en la portería o si se mantiene la apuesta de las últimas semanas.




















