Comparar cualquier arranque liguero con la mítica Liga de los Récords de José Mourinho siempre impone respeto. Sin embargo, los números del Real Madrid tras las diez primeras jornadas nos dejan un paralelismo llamativo: el equipo actual apenas ha cedido un punto más que aquel bloque legendario de la temporada 2011-12 a estas alturas del torneo.
Aquel Madrid de Mou, recordado por fijar topes históricos con 100 puntos y 121 goles a favor, tampoco arrancó como un rodillo imbatible. De hecho, encajó dos tropiezos consecutivos en sus primeros cinco compromisos: una derrota por 1-0 en Valencia frente al Levante y un empate sin goles en Santander. Esos cinco puntos extraviados cayeron como un jarro de agua fría y relegaron al equipo a la séptima posición de la tabla.
De las dudas iniciales al asalto del liderato
En la presente campaña, el margen de puntos dejados por el camino es casi idéntico. Las dos derrotas sufridas ante el Real Betis en la cuarta jornada y frente al Atlético de Madrid en la séptima suponen un balance de seis puntos perdidos. Es solo un punto más de déficit respecto al registro que lucía el cuadro de Mourinho en la décima fecha de aquel campeonato imborrable.
La lectura de aquellos datos ayuda a poner el momento actual en perspectiva. Aquella plantilla de la temporada 2011-12 no logró encaramarse al liderato de la clasificación hasta la jornada 11. Curiosamente, es esa misma fecha del calendario la que se disputa este fin de semana, ofreciendo una coincidencia temporal que invita a medir la capacidad de respuesta del vestuario.
La sombra de un registro imbatido
Mirarse en el espejo de aquel equipo exige recordar la magnitud de la hazaña. La marca de los 100 puntos y los 121 tantos superó los registros del Barcelona de Pep Guardiola o Luis Enrique, y se convirtió en una cumbre a la que no pudieron acceder posteriormente ni el Madrid de Zinedine Zidane ni el de Carlo Ancelotti en sus etapas más laureadas.
Yo esto lo veo así: los grandes torneos no se ganan en septiembre, sino en la capacidad para encajar los golpes tempraneros sin perder el rumbo. El conjunto de Mourinho convirtió las dudas iniciales de Santander y Valencia en un impulso arrollador que terminó pulverizando todas las estadísticas de la competición.
Un punto de inflexión en el calendario
Con la jornada 11 en el horizonte, el Real Madrid llega al mismo cruce de caminos en el que aquel grupo de la 2011-12 dio el salto definitivo al primer puesto. Toca comprobar si el equipo es capaz de replicar aquella solvencia y transformar las cicatrices de las primeras semanas en la base de una racha ganadora.




















