Malas noticias para la defensa de la UD Almería. Rodrigo Ely ha tenido que volver a ingresar en el Hospital Vithas debido a que la artritis que sufre en su tobillo derecho no evoluciona como se esperaba. El central brasileño da un paso atrás en su recuperación y tendrá que reanudar el tratamiento por vía intravenosa.
La cosa parecía encarrilada la semana pasada. El defensa recibió el alta médica el miércoles para marcharse a casa y seguir con el tratamiento mediante medicación oral, tras responder bien a la primera fase en el centro hospitalario. Sin embargo, en la revisión rutinaria de este lunes, los servicios médicos del club comprobaron que la articulación no estaba mejorando al ritmo previsto. Sin pensárselo dos veces, decidieron que lo mejor era volver a ingresarlo para retomar la terapia intravenosa, un procedimiento que exige control médico presencial.
El rompecabezas de la artritis y el peaje para el Almería
Yo esto lo veo como un jarro de agua fría, no nos vamos a engañar. Para un futbolista, salir del hospital pensando que ya estás en el camino de vuelta y tener que reingresar a los pocos días es un golpe anímico duro. Es como cuando crees que has arreglado una gotera en casa, pintas la pared y, a la mañana siguiente, vuelve a aparecer la mancha de humedad. Te toca empezar casi desde cero.
Médicamente, la decisión tiene todo el sentido del mundo. La artritis de alto grado es sumamente traicionera. No es como un esguince común donde tienes un calendario de recuperación más o menos fijo y vas quemando etapas semana a semana. Aquí hablamos de una inflamación severa en la articulación. La medicación oral a veces no tiene la potencia o la velocidad de absorción necesaria para frenar el brote, mientras que la vía intravenosa ataca el problema de raíz y de manera directa. Lo bueno, dentro de la gravedad, es que las pruebas médicas han descartado cualquier tipo de lesión ósea, fisura o daño en los ligamentos del tobillo. El chasis está sano, pero la articulación se ha puesto rebelde.
Para el Almería, perder a Rodrigo Ely durante más tiempo del previsto es un problema serio de cara a los próximos partidos. En la Segunda División, donde cada fin de semana te enfrentas a delanteros que van al choque y a partidos que se deciden por detalles en el juego aéreo, la veteranía de un central como Ely es oro puro. Su baja obliga al cuerpo técnico a buscar alternativas en la pizarra y resta liderazgo a una zaga que necesita estabilidad para pelear en la zona alta de la clasificación.
Un diagnóstico sin origen claro y paciencia obligatoria
El gran dolor de cabeza para los médicos es que el origen de esta artritis en el tobillo derecho de Rodrigo Ely sigue sin estar del todo definido. Cuando no conoces al cien por cien la causa que provoca la inflamación, acertar con el remedio definitivo se vuelve una tarea de ensayo y error. Por eso el club se ha apresurado a lanzar un mensaje de tranquilidad, recordando que la recuperación de este tipo de dolencias tan agudas suele ser lenta, progresiva y sujeta a este tipo de altibajos.
A partir de ahora, no queda otra que armarse de paciencia. Forzar el regreso de un jugador con una articulación inflamada es el camino más rápido para perderlo durante media temporada. El tobillo de un central de fútbol soporta toneladas de presión en cada salto, cada giro y cada frenada; si no está al cien por cien, el riesgo de una recaída grave es enorme. Ely tendrá que asumir que su lugar durante unos días volverá a ser la habitación del hospital antes de poder calzarse de nuevo las botas de fútbol.
Toca esperar a ver cómo reacciona su tobillo a esta nueva tanda de medicación intravenosa. Al Almería no le queda otra que blindar su defensa con lo que tiene y cruzar los dedos para que su mariscal regrese lo antes posible.




















