El Sevilla regresa del parón internacional directamente a la sala de examen. Los hombres de García Plaza tienen por delante un doble desplazamiento que pondrá a prueba su solidez lejos del Sánchez-Pizjuán: este lunes visitan al Levante en el Ciutat de València para cerrar la octava jornada de LaLiga EA Sports y, apenas seis días después, se medirán al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
El conjunto nervionense llega a este tramo del calendario con una curiosa paradoja a sus espaldas. Justo antes del descanso liguero, tropezó en casa al caer por 1-3 frente al Barcelona, un choque donde plantar cara al líder no bastó para sumar. Sin embargo, fuera de su feudo la historia es radicalmente distinta. El Sevilla se mantiene invicto a domicilio y ostenta la condición de segundo mejor visitante de la competición tras haber sumado siete puntos de nueve posibles, gracias a sus triunfos en escenarios exigentes como San Mamés y Riazor, sumados al empate amarrado en el RCDE Stadium.
El reto de reiniciar la máquina tras el parón
Yo esto lo veo claro: reanudar la liga jugando fuera de casa siempre tiene un punto extra de dificultad, pero encarar dos salidas consecutivas nada más volver de las selecciones te exige máxima concentración desde el minuto uno. El primer compromiso llega este lunes a las 21:00 horas en la capital del Turia. Salir del Ciutat de València con un buen resultado no solo serviría para borrar el mal sabor de boca de la última derrota en Nervión, sino para afianzar todo el trabajo táctico realizado durante estas dos semanas de tregua.
El parón internacional siempre actúa como un arma de doble filo. Por un lado, permite recuperar piernas y ajustar mecanismos defensivos que sufrieron ante la pegada azulgrana; por otro, corre el riesgo de cortar la inercia positiva de un vestuario que le había cogido el truco a competir lejos de su gente. Ganar en Bilbao o sacar los tres puntos en A Coruña demostró que este equipo sabe juntar líneas, sufrir cuando toca y castigar con efectividad. Mantener esa misma identidad en Valencia es el primer paso obligatorio antes de afrontar el reto de mayor envergadura del mes.
De la solidez en Valencia al examen del Bernabéu
Y es que el plato fuerte llegará el domingo 18 de octubre en la capital. El Santiago Bernabéu mide la verdadera talla de cualquier proyecto, pero para llegar a la cita con la moral alta y sin urgencias, el grupo de García Plaza necesita responder primero en el Ciutat de València. A mí me gusta analizar este tipo de tramos porque revelan la personalidad de un vestuario: no se trata solo de la calidad individual de futbolistas como Isaac, Manu Bueno o Ejuke, cuya conexión con los aficionados desplazados se ha visto en campos como San Mamés, sino de la capacidad de mantener el bloque compacto en escenarios muy distintos.
Un botín positivo en estas dos paradas mantendría al Sevilla asentado en la zona noble de la clasificación y confirmaría que su fiabilidad como visitante no es una casualidad de las primeras jornadas, sino una seña de identidad firme. Las notas a este primer tramo de la temporada se terminan de poner entre Valencia y Madrid, y la exigencia no admite despistes.
Toca comprobar si el parón ha servido para afilar las garras o si la falta de ritmo liguero pasa factura. La respuesta empezará a verse este mismo lunes sobre el césped del Ciutat de València.




















