Cuando un expareja o un exentrenador saca pecho en público, raramente es por casualidad. Erik ten Hag ha vuelto a hablar de su paso por Old Trafford y no ha dejado títere con cabeza. El técnico neerlandés, actualmente en el Twente, se ha despachado a gusto sobre el delicado momento que atraviesa el Manchester United, y lo ha hecho dejando una frase de esas que retumban en las paredes del vestuario: «Miren dónde están ahora».
Las declaraciones de Ten Hag a ESPN llegan justo cuando la sombra del descenso empieza a sobrevolar en serio la parte roja de Mánchester. El equipo que ahora dirige Michael Carrick marcha cuarto por la cola en la Premier League con apenas 7 puntos en su casillero, igualado con el Crystal Palace, que es el conjunto que marca la frontera con los puestos de peligro. En este escenario tan tenso, el neerlandés no dudó en recordar su legado antes de ser destituido en 2024: «Antes de mi llegada, no habían ganado un trofeo en seis años. Miren dónde están ahora».
El fantasma del descenso y el círculo vicioso en Old Trafford
Yo esto lo veo claro: cuando entras en una espiral negativa en una liga tan exigente como la Premier, salir del pozo cuesta la misma vida. Ten Hag no se cortó al evaluar la posibilidad real de que el United termine peleando por no bajar de categoría. Para el neerlandés, la competitividad de la liga inglesa no perdona despistes, por mucho escudo y mucho historial que tengas detrás.
«En la Premier League, es totalmente posible porque todos los equipos son muy fuertes. Son equipos sólidos con buenos entrenadores. Y si te encuentras en el bando perdedor una sola vez y entras en ese círculo vicioso… Sí, entonces puede volverse muy, muy difícil», explicó el preparador holandés. Una radiografía fría pero bastante acertada de lo que sufren los grandes cuando se desenganchan de la zona alta y no reaccionan a tiempo.
El contraste entre el palmarés reciente que reclama Ten Hag y la realidad actual del club es evidente. Durante su etapa en Mánchester (2022-2024), el ex del Ajax levantó una FA Cup y una Copa de la Liga. No fue una época dorada de fútbol brillante —eso todos lo recordamos—, pero metió dos títulos en las vitrinas de una entidad que llevaba seis años en blanco. Ahora, viendo al equipo empatado a puntos con la zona de descenso, el técnico se cobra su particular factura mediática.
Una semana límite para Michael Carrick: Roma y Aston Villa en el horizonte
Toda esta marejada le cae directamente encima a Michael Carrick, que afronta una semana de esas que marcan el destino de un banquillo. El técnico inglés se juega literalmente el puesto en dos compromisos de máxima exigencia y sin apenas margen de error ni tiempo para coger aire.
El primer examen llega este mismo martes en la cuarta jornada de la fase liga de la Champions League, donde el Manchester United recibe a la Roma. Un tropiezo europeo dejaría la moral de la plantilla tocada del ala justo antes del gran envite liguero del domingo contra el Aston Villa. Dos partidos en Old Trafford que van a determinar si el proyecto de Carrick encuentra algo de estabilidad o si la crisis institucional y deportiva termina por llevarse por delante al técnico.
El peso del pasado frente a la urgencia del presente
Ten Hag llegó al banquillo de Old Trafford avalado por aquella gesta de la temporada 2018-19, cuando metió a un descarado Ajax de los Frenkie de Jong y Matthijs de Ligt en semifinales de la Champions tras cargarse, entre otros, al Real Madrid. Sin embargo, su salida de Inglaterra no fue precisamente pacífica y estas palabras demuestran que la espina sigue clavada.
Mientras el neerlandés rehace su carrera en el Twente, en Mánchester no están para guerras de ego ni para mirar el retrovisor. La realidad del campo dice que con 7 puntos acumulados en la liga, la tranquilidad ha desaparecido por completo del vestuario ‘red devil’. Habrá que ver si el vestuario reacciona a las provocaciones de su exentrenador o si el bache se convierte en un socavón definitivo.




















