El choque entre el Levante y el Sevilla en el Ciutat de València dejó un reguero de incidentes fuera y dentro del terreno de juego. La Policía Nacional ha levantado cinco actas a seguidores sevillistas y mantiene abierta una investigación por una multitudinaria pelea registrada en las inmediaciones del estadio horas antes del inicio del encuentro.
Según confirman fuentes policiales, tres de estas propuestas de sanción se tramitaron en los alrededores del feudo granota, mientras que las dos restantes se redactaron en el propio graderío. Durante la disputa del partido, las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir en el sector visitante después de que aficionados del Levante denunciasen el lanzamiento de botellas hacia sus asientos. A esto se sumó un violento altercado matutino en el que participaron al menos setenta personas con el rostro tapado, armadas con palos y arrojando piedras.
Investigación policial y altercados en la grada
A mí este tipo de situaciones me producen una enorme frustración. Vas al campo a disfrutar de un partido vibrante y te encuentras con episodios que nada tienen que ver con el deporte. Las imágenes de la mañana, con decenas de individuos sembrando el caos cerca del estadio, ya están bajo la lupa de la Brigada Provincial de Información para identificar a los responsables.
El ambiente dentro del estadio tampoco estuvo exento de tensión. La presencia policial en el sector de la afición hispalense fue necesaria durante el desarrollo del duelo para cortar de raíz el lanzamiento de objetos hacia la zona local. Sin embargo, el momento más crítico se vivió en el tramo final sobre el césped.
El colegiado del partido, Adrián Cordero Vega, dejó reflejado en el acta un incidente ocurrido en el minuto 95, justo después de que el Sevilla anotase el 2-3. En plena celebración del tanto visitante, desde la zona ocupada por seguidores locales identificados por el color de sus camisetas, se lanzaron multitud de botellas de plástico, vasos y otros objetos. Ninguno llegó a impactar en los futbolistas, pero el árbitro tuvo que detener el juego durante unos minutos y aplicar el protocolo de seguridad antes de poder reanudar y pitar el final.
¿A qué consecuencias se enfrentan los implicados?
Cuando ocurren estas cosas, la maquinaria disciplinaria se pone en marcha rápidamente. Por un lado, las cinco actas tramitadas a los hinchas del Sevilla seguirán el cauce habitual marcado por la Ley del Deporte. Esto suele traducirse en sanciones administrativas con multas económicas sustanciosas y la prohibición de acceso a recintos deportivos para los identificados.
Por otro lado, lo reflejado por Cordero Vega pone en una posición delicada al Levante como club local y organizador del evento. El lanzamiento de objetos en el minuto 95 será analizado por los comités disciplinarios correspondientes. Aunque afortunadamente el protocolo funcionó y no hubo lesionados, este tipo de altercados suelen conllevar multas para el club local por deficiencias en la seguridad o alteración del orden en el recinto.
El cierre de un partido marcado por el desorden
Yo esto lo veo claro: el fútbol se juega en el campo y todo lo que se salga de ahí sobra por completo. La intervención de la Brigada de Información determinará el alcance real de la pelea matutina entre ambas hinchadas, mientras que los informes arbitrales y policiales marcarán las resoluciones de los próximos días.
Toca estar atentos a las decisiones que adopte la Comisión Antiviolencia y los órganos disciplinarios de la RFEF. La resaca de este convulso duelo se trasladará ahora directamente a las mesas de sanción.




















