El Arsenal de Mikel Arteta sigue pisando fuerte en Europa. Los ‘gunners’ se impusieron 1-2 al Slavia de Praga a domicilio en un choque donde mandaron de principio a fin, firmando una racha formidable: ya son 19 partidos consecutivos sin perder en la Champions League para el conjunto londinense.
Arteta tiró de rotaciones y apostó por un marcado acento español en su alineación titular. David Raya repitió bajo palos, mientras que Mikel Merino y Martín Zubimendi actuaron de inicio en el medio campo. El encuentro quedó encarrilado en la primera mitad gracias a los tantos de Noni Madueke, que anotó con la diestra, y del ariete sueco Viktor Gyökeres, que estrenó su casillero en esta Champions con su segundo gol del curso. En los minutos finales, con el partido resuelto, Nowak recortó distancias para un flojo Slavia que solo suma un punto en la liguilla.
Invictos y al acecho de la cabeza europea
Yo esto lo veo claro: la madurez defensiva y el fondo de armario de este Arsenal asustan. Mantener una racha de 19 encuentros invicto en la máxima competición continental no es fruto del azar. Estamos hablando de computar los 15 partidos de la pasada edición —donde llegaron a la final— y sumar los cuatro primeros de esta campaña, donde acumulan tres victorias y un único empate frente al Bayern de Múnich.
Con este triunfo en la capital checa, el cuadro de Arteta alcanza los diez puntos y se mantiene en la persecución directa del París Saint-Germain y del Real Madrid, los dos únicos clubes que cuentan sus partidos por victorias y ostentan el pleno en la clasificación. Para el Slavia, en cambio, la derrota constata su mal momento europeo y lo deja hundido en la tabla sin apenas margen de reacción.
Rotaciones con acento español y pegada de Gyökeres
Más allá del resultado, el partido deja lecturas tácticas interesantes. Arteta dio la titularidad a Merino y Zubimendi, dos futbolistas con un rol habitualmente secundario desde el banquillo esta temporada, y ambos respondieron controlando el tempo del juego ante un rival inferior. Tener alternativas de este nivel permite dosificar piezas sin resentir el rendimiento.
Arriba, la noticia estuvo en las botas de Gyökeres. El delantero escandinavo venía necesitando una noche así para soltarse en Europa, y su diana antes del descanso le da ese punto de tranquilidad que exige la Champions. Solo la relajación final, que permitió el gol de Nowak para maquillar el marcador, manchó un choque dominado sin sobresaltos.
El Arsenal demuestra una solvencia tremenda para resolver trámites fuera de casa sin gastar más gasolina de la necesaria. Toca ver cómo gestiona Arteta el calendario cuando la exigencia suba un par de peldaños.




















