El Real Avilés firmó este domingo su actuación más completa en lo que va de curso tras pasar por encima de la UD Ourense con un contundente 3-0 en el Román Suárez. Un triunfo inapelable en la octava jornada del Grupo 1 de Primera Federación que sirve para dar aire a los asturianos y hundir un poco más en la tabla al cuadro gallego.
Si miramos los números del encuentro, la sensación de superioridad local queda totalmente respaldada. El Avilés acaparó el 61% de la posesión, botó hasta nueve saques de esquina y probó suerte con 17 disparos por solo 11 del rival. Pero el dato que mejor resume lo visto sobre el césped es la métrica de goles esperados: un rotundo 2,00 a 0,57 que refleja cómo el equipo avilesino generó hasta tres ocasiones clarísimas mientras que el Ourense prácticamente no inquietó la meta defendida por Ratón. Cris Montes abrió la lata sobre el minuto 31, Santamaría encarriló la tarde en el 73 y el veterano Natalio cerró la fiesta en el 85.
Un golpe en la mesa para el Avilés y más dudas para el Ourense
Yo esto lo veo muy claro: hay partidos que valen más que tres puntos por la carga de confianza que dejan en el vestuario. El Avilés venía pidiendo a gritos una actuación convincente, de esas en las que el plan sale redondo desde el pitido inicial hasta el silbatazo final. Controlar el ritmo del juego no siempre garantiza golear, pero cuando juntas el dominio del balón con colmillo en el área rival, el resultado suele ser este. Esta victoria inyecta una dosis enorme de oxígeno en la clasificación y confirma que el grupo tiene fútbol de sobra para mirar hacia arriba cuando imprime fluidez a su ataque.
La otra cara de la moneda la vive la Unión Deportiva Ourense. Perder en esta categoría entra dentro de los planes, pero encajar un 3-0 sin haber generado una sola gran oportunidad de gol en noventa minutos enciende todas las alarmas. El conjunto gallego optó por un planteamiento replegado, buscando juntar líneas para tapar espacios internos, pero terminó totalmente embotellado y superado en la medular. Esta derrota agrava una crisis de resultados que los mantiene atascados en los puestos de descenso a Segunda Federación, obligando a su cuerpo técnico a buscar soluciones urgentes en la estructura defensiva si no quieren verse descolgados demasiado pronto.
Dominio de principio a fin en el Román Suárez
El choque arrancó con un guion predecible: un Avilés adueñándose de la pelota y un Ourense esperando morder en alguna transición rápida. Sin embargo, la paciencia asturiana terminó por desgastar el entramado visitante. El 1-0 llegó a la media hora de juego gracias al acierto de Cris Montes, rompiendo la muralla planteada por Vizoso y obligando a los gallegos a dar un paso al frente tras el descanso.
A pesar de los retoques de la UD Ourense tras el paso por casetas, donde el técnico movió el banquillo dando entrada a hombres como Daniel o Xabi, el escenario no cambió lo más mínimo. El Avilés gestionó la ventaja con madurez, no concedió nada a nivel defensivo con la pareja Sillero-Carmona muy seria y sentenció cuando el choque entraba en su fase decisiva. Santamaría puso el segundo para tranquilidad de la grada y Natalio, saliendo desde el banquillo en el tramo final, redondeó una tarde redonda que deja al Avilés con la moral por las nubes.
Toca ver si este triunfo supone el punto de inflexión definitivo para la propuesta avilesina o si se queda en un espejismo de un día inspirado. Para el Ourense, por contra, el margen de error empieza a reducirse peligrosamente.




















