El Celta Fortuna se ha convertido en una auténtica montaña rusa en este tramo de la temporada. Tras encajar cinco goles en su reciente visita a Girona, el filial celeste se ha colocado como el cuarto equipo que más tantos recibe de toda la categoría, aunque al mismo tiempo mantiene un ritmo goleador que lo consolida entre los ataques más prolíficos del campeonato.
Los datos no engañan y reflejan a la perfección lo que está siendo el curso para los chicos de Fredi Álvarez. Hasta la fecha, el guardameta Coke Carrillo ha tenido que recoger el balón del fondo de la red en 21 ocasiones. Un registro defensivo preocupante que solo empeoran tres conjuntos en la categoría: el Ceuta, la Real Sociedad B y el Albacete. Sin embargo, en el área contraria la película es completamente distinta: el filial vigués suma 16 dianas a favor en 11 jornadas, firmando una media de 1,45 goles por encuentro que lo sitúa como el séptimo máximo realizador de la liga, empatado con el Valladolid y el Burgos.
Fiesta en las áreas: un estilo con pros y contras
Yo esto lo veo claro: el filial celeste propone partidos abiertos, sin red y con revoluciones muy altas. Para el espectador neutral es un espectáculo fantástico, pero para un entrenador suele ser motivo de dolor de cabeza. En lo que va de campeonato, el Celta Fortuna solo se ha qo sin marcar en tres encuentros y únicamente ha logrado dejar su portería a cero en dos ocasiones. Es decir, casi siempre pasan cosas en las dos áreas cuando juegan los vigueses.
Este intercambio de golpes permanente exige un nivel de efectividad altísimo arriba para sostener los descuidos de atrás. Cuando el ataque está fino, la propuesta funciona y da puntos; cuando la puntería baja un milímetro, encajar tanto volumen de goles termina pasando una factura muy cara en la clasificación.
Álvaro Marín lidera el abanico ofensivo
En el aspecto goleador, el gran nombre propio de este arranque es Álvaro Marín. El ariete suma ya 6 goles y se posiciona como el cuarto máximo anotador de la categoría, siendo la principal referencia ofensiva del esquema de Fredi Álvarez. Por detrás aparece Óscar Marcos con 3 tantos, seguido por Kibet y Somuah, ambos con 2 dianas —este último inmerso ahora en un largo proceso de recuperación—.
La nómina de goleadores la completan Capdevila, Ángel Arcos y Antañón, con un tanto cada uno. En total, hasta siete futbolistas distintos del filial han visto puerta en las primeras once jornadas. Esa variedad de recursos para ver portería demuestra que la producción ofensiva no depende de un solo chispazo individual, sino de un sistema colectivo que llega con mucha gente al área rival.
Encontrar el equilibrio para no vivir al límite
La lectura de cara a las próximas semanas es evidente: el equipo necesita ajustar la fase defensiva sin perder el descaro en ataque. La sangría sufrida en Girona encendió las alarmas, y corregir la contundencia en área propia determinará si este Celta Fortuna puede mirar hacia arriba con tranquilidad o si le tocará sufrir en partidos donde el marcador sea corto.




















