Al Manchester City no le hizo falta sacar al ‘Androide’ de la cueva para firmar una noche de fiesta en el Etihad Stadium. En su partido número 150 en la Champions League, los de Enzo Maresca le endosaron un contundente 5-1 al AEK Atenas, recuperándose del tropezón encajado una semana atrás frente al PSG. Sin Erling Haaland en el verde, la función se la quedó enterita Phil Foden con un ‘hat-trick’ y una asistencia descomunal.
Maresca prefirió no arriesgar con el goleador noruego, golpeado en un pie el pasado fin de semana tras marcarle dos al Ipswich, y decidió darle el timón de las operaciones a un Foden desatado. El festival arrancó a los 12 minutos cuando Elliot Anderson cazó un rechace a puerta vacía tras un libre directo de Enzo Fernández que escupió el larguero y rebotó en la espalda del meta Alberto Brignoli. A partir de ahí, el mediapunta inglés decidió que era su noche y puso el 2-0 superada la media hora tras tirar una pared perfecta con Rico Lewis.
El golpe sobre la mesa de Phil Foden
Yo esto lo veo muy claro: cuando Phil Foden juega con la soltura y la confianza de esta noche, el City directamente flota en el campo. Elegido mejor jugador de la Premier League en la campaña 2023-24, el atacante de Stockport Venía de atravesar un bache realizador bastante serio que duraba desde diciembre de 2025. Rompió esa sequía el sábado contra el Ipswich y, solo unos días después, firmó el que es el primer ‘hat-trick’ de su carrera en la Champions League.
Aunque Stavros Pilios metió el susto en el cuerpo al recortar distancias para el conjunto griego al poco de arrancar la segunda parte (2-1 en el 52′), la reacción ‘skyblue’ fue demoledora. Foden asistió a Rayan Cherki para que el francés firmara una obra de arte con recorte de tacón en el área y definición de zurda al 57′. Poco después, el propio Foden clavó un zurdazo en la mismísima escuadra a pase de Anderson y cerró la manita empujando un pase de la muerte enviado por el joven Ryan McAidoo.
Cantera, debutantes y la gestión de vestuario de Maresca
Más allá del brillante festín goleador, la gran noticia para el cuadro mancuniano estuvo en el fondo del armario. Con una plaga de bajas en la enfermería que dejó fuera a futbolistas del peso de Semenyo, O’Reilly, Matheus Nunes o Mateo Kovacic, Enzo Maresca aprovechó la visita del AEK para mover el árbol y repartir minutos entre la savia nueva del club.
El técnico italiano apostó de inicio por Floyd Samba, que a sus 17 años tuvo el premio de debutar en la máxima competición continental como referencia arriba. A su lado brilló el brasileño Allan, llegado en verano desde el Palmeiras, que dejó destellos de muchísima calidad y desborde partiendo desde el extremo izquierdo, quedándose incluso cerca del gol con un disparo escorado que repelió el travesaño. En la segunda mitad también tuvieron su bautismo europeo Ryan McAidoo (18 años, que regaló la asistencia del 5-1) y el zaguero Kaden Braithwaite.
Consecuencias tras la tormenta del PSG
Esta victoria supone un balón de oxígeno importantísimo para la estabilidad del City en esta fase de la Champions League. Caer en casa por 2-4 ante el PSG la jornada pasada había encendido alguna que otra alarma en la parroquia mancuniana, sobre todo por la fragilidad defensiva mostrada en momentos puntuales del choque.
Golear con tanta contundencia, dando descanso a tu referente ofensivo global y sumando cuatro debutantes a la causa europea, limpia de un plumazo los fantasmas y reafirma la profundidad de plantilla de los de Maresca. Habrá que estar muy atentos a la evolución del golpe en el pie de Haaland de cara a los próximos compromisos, pero queda certificado que cuando Foden se viste de director de orquesta, el Etihad duerme completamente tranquilo.




















