La selección española ya tiene fecha y escenario para su próximo gran examen de competición. Rafael Louzán, presidente de la Federación, ha confirmado que España jugará en Mestalla el próximo mes de marzo. No será un partido cualquiera: servirá como la despedida oficial de la Roja al histórico estadio valencianista antes de la mudanza definitiva al Nou Mestalla.
El anuncio se produjo durante la visita de Louzán a Valencia con motivo del 9 d’Octubre, en una jornada donde también se nombró hijos adoptivos de la ciudad a Ferran Torres y Álex Grimaldo. El duelo en cuestión corresponderá a los cuartos de final de la Nations League, ronda para la que el equipo de Luis de la Fuente ya tiene billete asegurado. La única incógnita que queda por despejar en el calendario es saber si Mestalla acogerá el partido de ida o el de vuelta, un detalle que dependerá exclusivamente de si la selección termina esta fase como primera o segunda de su grupo.
El último baile de un estadio histórico
A mí, que me gusta el fútbol de toda la vida, estas despedidas me tocan un poco la fibra. Mestalla es uno de esos campos con aroma a fútbol clásico, de los que aprietan de verdad y donde la selección ha vivido noches memorables. Que la Federación haya elegido este escenario para un partido de máxima exigencia competitiva es, además de un acierto, un homenaje de justicia a una afición que siempre responde cuando se viste de rojo.
El plan de ruta está trazado. Este partido de marzo será el último servicio de Mestalla para la selección absoluta masculina. La mirada del fútbol valenciano y de la propia RFEF está puesta ya en el horizonte de 2027, fecha en la que se prevé que finalicen las obras del Nou Mestalla. El propio Louzán dejó claro que la evolución de los trabajos en el nuevo feudo va por el camino correcto y que la FIFA tiene previsto inspeccionar las obras para certificar que la capital del Turia cumpla con todos los requisitos para ser una de las sedes principales del Mundial 2030.
Para Valencia, este doble hito es crucial. Por un lado, cierra con honores la etapa de un estadio centenario y, por el otro, se posiciona con fuerza en la carrera mundialista. No es ningún secreto que asegurar que el Nou Mestalla esté listo para el verano de 2027 es la gran garantía que necesita la Federación para presentar una candidatura sólida ante el máximo organismo del fútbol mundial.
La Nations League y las cuentas pendientes
En lo puramente deportivo, jugar unos cuartos de final de la Nations League en Mestalla tiene un componente emocional añadido. Hace dos años, en la edición 24/25, la selección ya disputó esta misma ronda en tierras valencianas frente a los Países Bajos. Aquel partido tuvo una carga dramática tremenda, no solo por lo que pasaba en el césped, sino por el contexto: sirvió como un emotivo homenaje a las víctimas de la DANA que había golpeado la región apenas unos meses antes.
En el plano futbolístico, aquel precedente contra los neerlandeses fue un auténtico partidazo que acabó con un vibrante 3-3 tras los 120 minutos de juego, prórroga incluida, y que se tuvo que resolver en una agónica tanda de penaltis que metió a España en la Final Four. Ese es el nivel de tensión y espectáculo que nos espera en marzo. No estamos hablando de un amistoso de preparación ni de un trámite de clasificación; nos jugamos el pase a la lucha por el título en una eliminatoria de ida y vuelta donde el factor campo siempre resulta determinante.
Luis de la Fuente, cuyo mural conmemorativo acaba de ser inaugurado en el barrio de Montolivet, sabe perfectamente lo que significa jugar con el viento a favor de una grada como la de Mestalla. Para la selección, contar con ese empuje en un cruce tan definitivo es un seguro de vida. Ahora solo queda ver si el sorteo y la clasificación nos colocan como locales en el primer asalto o si Mestalla dictará sentencia definitiva en el partido de vuelta.
La cuenta atrás para marzo ya ha comenzado. España volverá a Valencia para despedir un templo y buscar un billete a las semifinales de la Nations League. Habrá que estar muy atentos a las próximas jornadas para ver en qué posición cerramos el grupo y cómo se define este cruce de cuartos.




















