El Fulham de Álvaro Arbeloa sigue amarrado a la vida en la Premier League. El conjunto londinense igualó 1-1 frente al Newcastle en Craven Cottage gracias a un gol salvador de Rodrigo Muniz y a las intervenciones providenciales de Bernd Leno. Con este resultado, los de Arbeloa encadenan cuatro jornadas consecutivas sin caer en el campeonato doméstico y mantienen una distancia de tres puntos con la zona de descenso.
No fue un partido brillante, ni mucho menos. De hecho, a ambos equipos se les notó en el césped que no atraviesan su momento más inspirado de la temporada. El Newcastle pegó primero tras el descanso mediante un disparo de Jacob Murphy desde fuera del área que se coló por la misma escuadra tras una pérdida local en la salida. Sin embargo, cuando peor pintaban las cosas para el técnico español, la insistencia de Iwobi y Palacios permitió a Rodrigo Muniz cazar un balón desviado en el área para sellar el reparto de puntos definitivo.
Respiración asistida para Arbeloa y respiro en la tabla
Yo esto lo veo claro: cuando estás en una situación límite, cualquier punto que sumes vale el doble por el impacto psicológico que deja en el vestuario. Arbeloa venía caminando por el alambre, salpicado por los rumores de un supuesto ultimátum sobre su banquillo. Salvo por el tropiezo y la eliminación en la Carabao Cup ante el Crystal Palace hace algo más de una semana, la reacción del equipo en la competición liguera está siendo intachable en cuanto a nivel competitivo.
Sumar cuatro fechas seguidas sin morder la lona en la Premier League no es ninguna tontería para un grupo al que le estaba costando horrores tener regularidad. Es verdad que estar únicamente tres puntos por encima de los puestos de peligro no te permite dormir tranquilo, pero te da ese margen de maniobra necesario para que la tensión de la zona baja no agarrote a los futbolistas en cada toma de decisión.
Leno y Hornicek sostuvieron el marcador
El choque en el césped tuvo bastante más miga defensiva y de porterías que de juego fluido. En la primera mitad, el Fulham apenas pudo asomarse con claridad sobre la meta rival. La única llegada clara de los locales la desbarató el guardameta checo Hornicek, que le sacó una mano espectacular a Oscar Bobb cuando ya se cantaba el gol en la grada.
Por su parte, el Newcastle generó bastante más peligro en el primer acto. Bernd Leno sostuvo al Fulham con un paradón descomunal a remate de Barnes, y los visitantes vieron además cómo el colegiado anulaba un tanto a Burn por una falta previa de Wissa. El aviso estaba dado, y aunque el zapatazo de Murphy en la segunda parte superó a Leno tras ese fallo en la salida de balón, la respuesta posterior del Fulham demostró que este grupo no le ha vuelto la espalda a su entrenador.
Próximos retos para alejarse del peligro
La lectura positiva para Arbeloa es que el equipo sabe encajar los golpes sin venirse abajo. Tras el 0-1, lejos de noquearse, el Fulham apretó los dientes y encontró la recompensa en las botas de Muniz. Sin embargo, para convertir esta racha de empates y buenas sensaciones en un salto definitivo hacia la zona tranquila, el técnico español necesitará ajustar cuanto antes esa fluidez ofensiva que hoy solo apareció a chispazos.
El punto arañado ante un rival de la exigencia del Newcastle refuerza la moral del grupo, pero la exigencia del calendario no da tregua. Mantener la cabeza fuera del agua en Inglaterra exige sostener este nivel de intensidad en cada jornada si no quieren que la soga del descenso vuelva a apretar en las próximas semanas.




















