El Atlético de Madrid ha decidido poner entre algodones a Kang-in Lee tras su ausencia en el compromiso de Champions League frente al Stuttgart. El atacante surcoreano arrastra molestias en el cuádriceps desde el partido de Liga contra el Espanyol y Diego Pablo Simeone ha optado por la máxima precaución para evitar un mal mayor en la musculatura de uno de sus hombres más desequilibrantes.
Aunque el futbolista participó con normalidad en la suave sesión de entrenamiento previa al choque en tierras alemanas, las sensaciones en el trabajo de campo no terminaron de ser buenas. El Cholo prefirió no correr riesgos innecesarios y lo dejó sin vestir de corto, reservándolo íntegramente durante el encuentro. Kang-in apenas realizó el suave rondo con los suplentes antes del pitido inicial y no llegó a ser una opción de refresco en la segunda parte, sumándose a una lista de ausencias destacadas en la que también estuvo el central Cuti Romero.
Precaución absoluta ante lo que se le viene al Atlético
Yo esto lo veo clarísimo: perder a un jugador como Kang-in Lee durante una noche europea duele, pero arriesgarlo a una rotura fibrilar en este momento del curso habría sido un auténtico tiro en el pie. El surcoreano se ha ganado un peso enorme en el esquema rojiblanco desde su llegada —imposible olvidar aquel golazo en su debut frente al Málaga—, ofreciendo ese veneno entre líneas y esa pausa en el último tercio que muy pocos en la plantilla pueden replicar.
El calendario no da tregua y la gestión de cargas es fundamental. Tras el desgaste acumulado en la competición continental, el cuadro colchonero enfoca ahora su atención en el duelo liguero frente al Deportivo de La Coruña. Sin embargo, la mirada del cuerpo técnico va bastante más allá de este fin de semana. En el horizonte asoma un tramo determinante de la temporada que exige tener a todas las piezas clave al cien por cien de sus capacidades físicas.
Bayern de Múnich y Barcelona, una semana crucial en el calendario
La verdadera razón detrás de este freno de mano con el atacante asiático responde al atracón de alta exigencia que espera a la vuelta de la esquina. En apenas dos semanas, el conjunto madrileño tendrá que afrontar una prueba de fuego decisiva: recibir al Bayern de Múnich en la Champions y medirse al FC Barcelona en Liga, todo en un margen de tan solo cinco días. Dos batallas de máxima exigencia donde no hay margen para jugar a medio gas.
Simeone sabe que para encarar semejante miura necesita la creatividad de Kang-in sin limitaciones en el muslo. Una sobrecarga muscular mal curada en el cuádriceps suele derivar en una rotura que te aparta de los terrenos de juego entre cuatro y seis semanas. Si el cuerpo técnico hubiera forzado al ex del Mallorca en Alemania por arañar unos minutos, el riesgo de perderlo para la visita del Bayern o el duelo directo frente al Barça habría sido elevadísimo.
El encaje táctico de Kang-in Lee con Simeone
Desde la pretemporada se ha visto que el encaje de Kang-in en la propuesta del preparador argentino es casi natural. Su capacidad para asociarse por dentro liberando el carril exterior le da una fluidez al ataque rojiblanco de la que el equipo adolece cuando el rival se encierra en bloque bajo. Sin ir más lejos, en los partidos donde el juego se atasca, su golpeo a balón parado y su visión de juego para filtrar balones entre centrales se convierten en el recurso más afilado del Cholo.
La baja en Stuttgart dejó al Atlético algo falto de colmillo y fantasía en los metros finales, un contratiempo similar al que sufrió la línea defensiva con la incomparecencia del Cuti Romero liderando la zaga. Sin embargo, el banquillo rojiblanco asume que estos peajes son inevitables si se pretende llegar vivos y con frescura física a los meses donde de verdad se reparten los títulos de la temporada.
A partir de ahora, todas las miradas en la ciudad deportiva rojiblanca estarán puestas en la evolución diaria del surcoreano. Habrá que seguir de cerca sus sensaciones en las próximas sesiones de entrenamiento para comprobar si reaparece ante el Deportivo o si el cuerpo técnico prefiere alargar su plan de protección unos días más.




















