José Mourinho decidió agitar el árbol ante el Sevilla y al Real Madrid se le notó otra cara. Tras el mal sabor de boca que dejó el paso por Roma, el técnico portugués cambió la estructura del equipo retrasando a Fede Valverde al lateral derecho y dándole los galones del centro del campo a Arda Güler.
La maniobra le salió redonda al preparador madridista. Liberar el doble pivote que formaban el uruguayo y Aurélien Tchouaméni era una asignatura pendiente, y la solución estuvo en la banda. Desde el lateral, Valverde aprovechó su potencia para dar salida al balón al espacio, mientras que Güler asumió la creación en la medular. El internacional turco terminó siendo decisivo al abrir la lata con un gran disparo de zurda, en un partido que cerró Diomande a pase de Kylian Mbappé.
Un ajuste táctico para desbloquear la salida de balón
Yo esto lo veo claro: el Madrid necesitaba un matiz diferente para que el juego fluyera con más claridad. La pareja entre Valverde y Tchouaméni en el círculo central estaba ofreciendo dudas en la circulación. Retrasar a Fede a la línea defensiva le quita la presión de recibir de espaldas y le permite ver el campo de cara, que es donde explota su verdadero potencial físico y su zancada.
Por su parte, colocar a Arda Güler como eje organizador le da al equipo la pausa y el criterio que le faltaban. El joven futbolista turco es ahora mismo el talento más diferencial del Madrid a la hora de filtrar pases y generar ventajas. Aunque juegue unos metros más alejado del área rival, su impacto en el juego colectivo es total. Su golazo ante el Sevilla no hizo más que ratificar que, hoy por hoy, su presencia en la alineación titular es incuestionable.
La polémica del VAR y el escenario ante el Clásico
El choque no estuvo exento de tensión. Güler rozó una acción que pudo haber acabado en revisión de VAR por posible expulsión, pero el colegiado no decretó sanción. En la rueda de prensa posterior, Mourinho quiso zanjar de inmediato cualquier debate sobre la jugada: «No entiendo la obsesión por algo que no se ha visto que ha pasado».
La resolución de esa jugada fue un alivio mayúsculo para los blancos. Con Vinícius Júnior fuera de combate para la visita al Barcelona tras su expulsión de la semana pasada, perder también al centrocampista otomano habría dejado al equipo bajo mínimos en el aspecto creativo. La visita al Camp Nou se presenta como un examen de máxima exigencia donde el nuevo esquema de Mourinho se pondrá a prueba al máximo nivel.
Habrá que ver si el técnico da continuidad a Valverde en el carril derecho o si recupera piezas a medida que avancen las semanas, pero la fórmula vista ante el Sevilla deja un camino claro sobre cómo este Madrid puede dinamizar su juego.




















