José Mourinho ha vuelto a hacer de las suyas en el banquillo del Real Madrid. Tras amarrar el pleno en Champions venciendo a la Roma y golear por 4-1 al Sevilla en el Santiago Bernabéu, el técnico portugués ha sacudido la pizarra del equipo justo antes de afrontar el vital compromiso del próximo domingo en Barcelona.
Con ocho goles a favor en estos dos últimos compromisos, la mano del entrenador luso se ha sentido con una fuerza tremenda tanto en los retoques durante los partidos como en la alineación inicial. Frente al conjunto hispalense, Mou sorprendió al colocar a Fede Valverde de lateral derecho para solucionar las dudas que dejaban ni más ni menos que Trent y Dumfries, al mismo tiempo que reubicó a Arda Güler en el doble pivote, una posición a la que se había mostrado reacio en el arranque del curso.
Qué significan las decisiones tácticas de Mourinho
A mí estas intervenciones de Mou me parecen de cirujano. Mover a Fede Valverde al carril derecho no es un parche cualquiera; es un movimiento que altera por completo la dinámica del equipo. Al retrasar al uruguayo, deshace una pareja de mediocentros con Aurélien Tchouaméni que venía dejando bastantes más dudas que certezas en la medular. Además, soluciona de un plumazo el bajo rendimiento que venían ofreciendo tanto Trent Alexander-Arnold como Denzel Dumfries en esa demarcación.
Por otro lado, la apuesta por Arda Güler en el doble pivote le da al equipo una salida de pelota mucho más limpia y creativa desde atrás. Aunque Mourinho no terminaba de ver al joven turco en esa zona al inicio de la temporada por exigencias defensivas, la necesidad de agilizar la circulación le ha llevado a cambiar los pies del Madrid. Y el experimento, visto el 4-1 frente al Sevilla, le ha salido redondo.
El impacto antes de la visita a Barcelona
El momento para agitar el avispero no es casual. El Real Madrid llega al choque del próximo domingo en Cataluña con el viento a favor tras haber encadenado dos triunfos de muchísimo mérito. Mientras que los tres puntos sumados en Roma garantizan la tranquilidad europea y el pleno de victorias en la Liga de Campeones, el triunfo liguero les permite no desccolgarse de la pelea por el título doméstico.
Reducir la distancia con el líder de LaLiga pasa por asaltar el feudo azulgrana, y Mourinho parece haber encontrado la tecla en el momento justo. Habrá que ver si el técnico mantiene esta apuesta tan intervencionista o si guarda algún nuevo as en la manga para la gran cita.
Toca estar muy atentos a si el uruguayo repite en el costado derecho o si el portugués decide devolverlo al centro del campo según el plan de partido que dibuje para el domingo.




















