El palco del Spotify Camp Nou puede vestirse de etiqueta británica este martes. El Príncipe William, heredero al trono del Reino Unido, está pendiente de confirmar su asistencia al partido entre el FC Barcelona y su querido Aston Villa en la Champions League, a la espera de cuadrar los últimos detalles de agenda y seguridad.
En el club azulgrana ya trabajan con la previsión de que la presencia del Príncipe de Gales sea un hecho, aunque la confirmación definitiva no llegará hasta la misma mañana del encuentro. La logística de seguridad que rodea a una figura de la Casa Real británica obliga a mantener la prudencia, pero el interés personal del aristócrata por no perderse la cita europea de su equipo ha puesto en marcha toda la maquinaria en la entidad barcelonista.
Un hincha de los que sufren en la grada
Yo esto lo veo como una excelente noticia para el espectáculo. No estamos ante la típica visita institucional de compromiso donde la autoridad de turno acude a cumplir el expediente sin saber muy bien quién lleva el balón. El hijo de Carlos III y Lady Di es un aficionado acérrimo del Aston Villa y jamás ha ocultado su pasión por los villanos.
Quien tenga dudas sobre su grado de implicación solo tiene que tirar de videoteca y revisar lo que ocurrió el pasado mes de mayo en la final de la Europa League disputada en el Besiktas Park de Estambul. Allí, viendo a su equipo coronarse frente al Friburgo alemán, el Príncipe de Gales dio un recital de expresividad en la zona noble. Se le vio sufrir en cada jugada de peligro, celebrar con euforia contenida y, finalmente, terminar al borde del llanto con lágrimas de pura alegría tras conquistar el título.
Seguridad de máximo nivel y foco mediático
Tener a un perfil así en la grada de honor supone un reto añadido para la organización del Barcelona. La combinación entre la trascendencia de un choque de Champions y el protocolo de la Corona británica exige reajustar los accesos y los dispositivos de control en el feudo azulgrana.
El conjunto catalán aguarda las gestiones matinales para dar luz verde oficial a la visita. Si se termina concretando, el palco del Camp Nou no solo acogerá un duelo futbolístico de gran nivel frente al bloque inglés, sino que añadirá un foco mediático de dimensión internacional a una noche europea de las que gustan a todo buen aficionado al fútbol.
Toca estar muy pendientes de las novedades que lleguen desde el club durante las próximas horas. Si hay luz verde, la imagen del heredero sufriendo o disfrutando con su equipo dará mucho que hablar.




















