Leo Román fue el gran protagonista del empate sin goles entre el Espanyol y el Deportivo de La Coruña. El guardameta ibicenco sostuvo a su equipo en la primera mitad con dos intervenciones estelares y logró dejar la portería a cero por primera vez en lo que va de temporada.
Llegaba el Dépor a Barcelona con la espina clavada del tropiezo de la pasada jornada ante Osasuna, donde un despiste del propio Leo Román acabó en el gol de Budimir. Pero el fútbol da revanchas rápido. Frente al Espanyol, el portero blanquiazul firmó un actuación incontestable: voló primero ante un remate de cabeza de Roberto Fernández y sacó después un mano a mano providencial a disparo de Alejandro. Dos paradas de las que dan puntos y reconstruyen la confianza de un tramo de curso algo irregular bajo palos.
La redención de Leo Román y el punto de inflexión defensivo
Yo esto lo veo muy claro: cuando un portero viene de cometar un fallo bultoso, lo que necesita no es hablar en sala de prensa, sino responder donde queman las papas. Y Román lo hizo desde el primer minuto. La zaga coruñesa sufrió durante los primeros cuarenta y cinco minutos ante el empuje local, pero su guardameta bajó la persiana por completo.
Tras el pitido final, el propio guardameta no escondió el alivio que suponía este choque: «Primera portería a cero, me hacía falta a mí también. La segunda es mejor parada, estoy contento. Cuando no he estado bien el equipo me ha arropado y lo ha solucionado metiendo goles y hoy he querido estar a la altura», explicó. Dejar el cerrojo echado es un auténtico bálsamo para un Deportivo que, hasta la fecha, había concedido en cada una de sus salidas.
La agitación de Aubameyang en la segunda mitad
Viendo que la primera parte se estaba decantando peligrosamente hacia el lado perico, Antonio Hidalgo movió ficha al descanso en busca de un golpe de efecto. El técnico dio entrada a Villares y a Pierre-Emerick Aubameyang, cambiándole la cara al ataque blanquiazul. El delantero gabonés no tardó en hacerse notar, generando dos internadas claras y sembrando el pánico en la zaga catalana con balones picantes en el área pequeña.
Hidalgo lo dejó claro tras el encuentro al calificar a Aubameyang como «un jugador especial para nosotros». Su irrupción dio aire al Deportivo y demostró que, cuando logra conectar a sus piezas diferenciales arriba mientras mantiene la solidez atrás, tiene argumentos para competir en cualquier escenario.
Toca ver si este punto y la primera portería a cero sirven para asentar la solidez defensiva que el Deportivo necesita de cara a las próximas fechas.




















