Martín Anselmi no quiere confianzas en Elche. El técnico argentino ha catalogado de «sumamente importante» el próximo compromiso frente al Valencia en el Martínez Valero. Sabe que medirse a un histórico en apuros siempre es una trampa, especialmente cuando los de Mestalla buscan cortar una racha gris y dar un golpe sobre la mesa.
En la rueda de prensa previa al choque, el preparador rosarino dejó claro que medirse a un rival herido multiplica el peligro. «El Valencia no viene pasando por sus mejores momentos en los últimos años, pero no se desconoce la magnitud del equipo que tenemos enfrente», afirmó. Además, advirtió que cuando un conjunto de esta entidad atraviesa dinámicas complicadas, «tiende a rebelarse» y a mostrar su versión más competitiva para salir del bache.
El desafío de estrenar el casillero de victorias en el Martínez Valero
Para el cuadro ilicitano, la cita va mucho más allá de sumar tres puntos: es la oportunidad perfecta para sellar el primer triunfo de la temporada ante su afición. Anselmi insistió en la necesidad de no normalizar los triunfos, pero sí de instalar una mentalidad ganadora en la plantilla. El objetivo pasa por dar continuidad a las sensaciones positivas e ir construyendo un bloque sólido en casa.
Yo esto lo veo muy claro: jugar al calor de tu gente te da un impulso extra, pero también te exige gestionar la presión. Anselmi descartó rotundamente que el vestuario sienta ansiedad por lograr esa primera alegría en el Martínez Valero. Según el técnico, el grupo está disfrutando del camino y enfocado en el crecimiento diario, entendiendo que el triunfo terminará llegando si son fieles a la idea de juego que vienen trabajando.
Aguirre, la intensidad che y el reflejo táctico de Anselmi
En el plano táctico, el entrenador argentino analizó al detalle las virtudes del Valencia. Destacó el trabajo actual de Javier Aguirre, a quien conoce de su etapa en el fútbol mexicano y de quien alabó su capacidad para tomar el mando en momentos delicados. Para Anselmi, la dilatada trayectoria del técnico azteca le otorga al equipo valencianista una soltura y un empaque necesarios para competir al máximo nivel, tomando el testigo del trabajo realizado anteriormente por Carlos Corberán.
Sobre el césped, el argentino espera un rival áspero, dinámico y muy peligroso cuando encuentra espacios. Definió al plantel che como una escuadra con futbolistas internacionales y de experiencia, capaces de ser verticales en ataque y asfixiantes cuando deciden adelantar líneas para presionar. Es el típico rival que te lleva al límite físico y mental durante los noventa minutos, obligándote a no cometer pérdidas innecesarias en zonas de construcción.
Para contrarrestar esa intensidad, la receta del Elche no va a cambiar un ápice. Anselmi recalcó que la clave pasa por asociarse, mantener las líneas juntas y adueñarse de la posesión del balón. Su propuesta es ser valientes desde el pase y no perder la identidad, asumiendo que la mejor versión del equipo aparece cuando todos juegan cerca y se ayudan con la pelota en los pies.
Tranquilidad en Copa y el regreso de Eder Sarabia
Más allá del duelo liguero, la comparecencia también dejó espacio para repasar otros nombres propios. Anselmi valoró el retorno de Eder Sarabia a los banquillos de la categoría de la mano del Espanyol, calificándolo como un aliciente «interesante» para el torneo. El argentino señaló que medirse a técnicos con un sello tan definido como el del vasco siempre supone un reto estimulante para seguir evolucionando como estratega.
Por último, el técnico envió un mensaje de calma respecto a la posible impugnación del Pinatar por una supuesta alineación indebida en la Copa del Rey. Anselmi se mostró totalmente tranquilo con la gestión del club y prefirió centrar todos sus sentidos en la batalla del fin de semana. A partir de ahora, todo el foco ilicitano está puesto en el balón y en doblegar a un Valencia que llegará con la necesidad entre los dientes.




















