El Boletín Oficial del Estado ya ha hecho oficiales las cifras que se repartirán LaLiga y la Liga F procedentes de la recaudación de la Quiniela en este 2026. El Consejo Superior de Deportes ha publicado el reparto directo de estas subvenciones, confirmando un paso histórico: la consolidación del fútbol femenino en el mapa de ingresos de las apuestas mutuas deportivas.
Según publica el BOE, la patronal del fútbol masculino recibirá el 30,50% del impuesto sobre actividades de juego derivado de las apuestas mutuas, con un tope presupuestario fijado en 5.304.919,25 euros. Por su parte, la gran novedad es la partida destinada a la Liga F, que se estrena en este reparto percibiendo un 15% de la recaudación con un límite presupuestario de 2.608.976,62 euros. Ambas cantidades dependerán de la recaudación final que registre la Quiniela al cierre del ejercicio.
Qué significan estas cifras para el desarrollo de nuestro fútbol
A simple vista, hablar de resoluciones del CSD y porcentajes en el BOE puede sonar a papeleo denso de oficina, pero la realidad es que este movimiento tiene un impacto muy concreto en el barro del día a día. Durante décadas, la Quiniela ha sido un motor de financiación tradicional para el deporte español, pero el reparto estaba pensado para una estructura donde el fútbol femenino ni aparecía en el boleto ni en la tarta financiera.
Yo esto lo veo como un paso indispensable hacia la profesionalización real. Que la Liga F disponga de un techo presupuestario cercano a los 2,6 millones de euros no solo representa una inyección económica directa para las estructuras de los clubes femeninos, sino el reconocimiento de que la competición genera y merece su propia cuota de retorno. Para un torneo que sigue construyendo sus cimientos económicos, recibir este porcentaje directo del impuesto sobre el juego aporta un colchón de estabilidad que hace unos años era impensable.
En el caso del fútbol masculino, los más de 5,3 millones de euros presupuestados siguen la línea de asignaciones anuales habituales, sirviendo de apoyo institucional para la estructura de la competición. Al final, no estamos ante dinero regalado, sino ante la redistribución oficial fijada por el Real Decreto del pasado 6 de mayo sobre el rendimiento de las apuestas mutuas deportivas.
El desglose del reparto: así se divide el dinero de la Quiniela
Para entender el camino que recorre cada euro jugado en un boleto, hay que mirar el mapa completo del reparto legal. La recaudación total no va a parar íntegramente a las ligas profesionales. De entrada, casi la mitad del pastel —un 49,95% de los ingresos— se asigna a las Diputaciones Provinciales a través de las Comunidades Autónomas para inversiones de ámbito territorial.
El bloque restante, correspondiente al 45,50%, es el que gestiona y distribuye directamente el Consejo Superior de Deportes entre las dos máximas categorías del fútbol nacional. De ese porcentaje es de donde salen las dos grandes partidas oficializadas ahora en el BOE:
- Fútbol profesional masculino (LaLiga): se le aplica el 30,50% del impuesto de juego de apuestas mutuas, asignando un crédito máximo disponible de 5,3 millones de euros.
- Fútbol profesional femenino (Liga F): se le aplica el 15% de dicha recaudación, con un límite fijado de 2,6 millones de euros.
La clave de estas partidas radica en que no son sumas cerradas a fuego desde el primer día. Las cifras fijadas por la resolución del CSD marcan el tope del crédito presupuestario disponible, por lo que la cuantía final exacta dependerá del volumen total de boletos validados y de la recaudación real del impuesto hasta que termine el año 2026. Tocaré seguir de cerca el balance contable definitivo cuando se cierre el ejercicio para comprobar si la Quiniela alcanza el techo máximo previsto para ambas ligas.




















