Se frenó en seco la buena racha del Chelsea tras el parón. El Tottenham asaltó Stamford Bridge con un 0-2 incontestable y rompió un maleficio que arrastraba desde abril de 2018. Un fallo gravísimo de Mike Penders a la salida de un córner y la posterior expulsión de Cole Palmer terminaron por sentenciar un derbi donde la famosa ‘Xabineta’ acabó completamente calada.
El choque arrancó con un ritmo electrizante, de esos que a mí me encantan porque el balón va de lado a lado sin pedir permiso. El Chelsea golpeó primero con un aviso serio de Palmer tras un robo alto de Pedro Neto que obligó a estirarse a Kinsky, respondido de inmediato por un remate rozando el palo de Kudus. Sin embargo, con el paso de los minutos, los ‘spurs’ se adueñaron del centro del campo e inclinaron el terreno de juego sobre la meta local.
Fallas individuales y retoques tácticos
Yo esto lo veo claro: los detalles en la élite te condenan o te salvan, y en Stamford Bridge los detalles fueron implacables. En el Chelsea, Mike Penders tuvo que defender la portería tras la aparatosa lesión del ‘Dibu’ Martínez la semana pasada. La falta de rodaje en escenarios de tanta tensión terminó pesando. El error del guardameta belga al medir la salida en un saque de esquina fue un jarro de agua fría que descolocó por completo el plan de juego.
Tampoco ayudaron los contratiempos de última hora. La baja inesperada de Joao Pedro obligó a recomponer el ataque situando a Quenda y Rogers junto a Palmer, mientras que Hato le ganó la partida a Chavarría en la banda izquierda. Por el lado visitante, Roberto De Zerbi, al no contar con Adarabioyo, aparcó la defensa de tres que probó ante el Coventry: metió a Mateus Fernandes para dar consistencia a la medular, mandó a Tel a la banda y desplazó a Marmoush como referencia arriba. La apuesta le salió redonda al técnico italiano.
Consecuencias y el panorama que viene
Para el Chelsea, esta derrota corta de raíz las buenas sensaciones acumuladas tras las victorias frente al Bournemouth y el Everton. Perder a Cole Palmer por tarjeta roja añade un problema gravísimo para la próxima jornada, ya que se queda sin su futbolista más determinante y el verdadero termómetro de su ataque. Perder en casa ante un rival directo duele, pero perder las sensaciones de solidez duele todavía más.
En la otra cara de la moneda está el Tottenham. Pasar de no ganar en las seis primeras jornadas a encadenar triunfos tras superar al Coventry y asaltar este escenario demuestra un cambio de mentalidad radical. Volver a ganar en el feudo ‘blue’ más de ocho años después confirma que el proyecto de De Zerbi empieza a encajar las piezas.
Ahora tocará comprobar si el conjunto local sabe encajar este golpe sin su gran estrella en el campo o si los ‘spurs’ aprovechan este impulso para asentarse definitivamente en la zona alta de la tabla.




















