Día de trabajo habitual en Valdebebas, pero con un toque diferente. Entre la preparación del primer equipo del Real Madrid y la presencia de los Atlanta Falcons de la NFL —que están en la capital para medirse a los Cincinnati Bengals en el Bernabéu—, los encargados de redes sociales del club blanco se lo pasaron en grande a costa de la plantilla.
La broma fue sencilla pero efectiva: poner a prueba los reflejos de varios futbolistas intentando atrapar un balón de fútbol americano. Arda Güler, Fede Valverde, Marc Cucurella, Éder Militão y Ousmane Diomande se colocaron en tensión, atentos a las manos del interlocutor para cazar el oide en el aire. ¿El problema? Que la pelota nunca llegó a caer. El responsable del ‘troleo’ amagó y mantuvo el balón pegado a sus manos mientras los jugadores reaccionaban en falso. El más expresivo fue el ‘Pajarito’ Valverde, que tras soltar un «¡Dale boludo!» acabó agarrando el esférico para darle una patada entre las risas de todos los presentes.
Buen ambiente en la plantilla antes de visitar Mestalla
Yo esto lo veo claro: este tipo de detalles desengrasan en el momento justo. El equipo de Carlo Ancelotti afronta una salida siempre complicada a Mestalla para medirse al Valencia, y arrancar la sesión de trabajo entre carcajadas habla muy bien de la temperatura que se respira dentro del vestuario. A veces tendemos a mirar solo la táctica o los datos puramente físicos, pero la gestión del grupo y el estado de ánimo son igual de determinantes antes de un examen exigente.
La coincidencia con los Atlanta Falcons en la ciudad deportiva merengue no es casualidad. El choque de la NFL entre la franquicia de Atlanta y los Bengals en el Santiago Bernabéu ha llevado la fiebre del fútbol americano hasta el césped de Valdebebas. Y los encargados de contenidos de la entidad madridista no desaprovecharon la ocasión para retar a sus jugadores con un balón que poco tiene que ver con el que están acostumbrados a golpear.
Güler, Militão, Cucurella, Diomande y el propio Valverde picaron de lleno en el amago, dejando patente que la velocidad de reacción en el verde no siempre sirve cuando te cambian las reglas del juego. La escena terminó entre bromas y con un Valverde desenfadado que tiró de humor rioplatense para cerrar el momento con un pelotazo.
El foco puesto en la competición
Más allá del vacile de la mañana, la hoja de ruta del Real Madrid no se descuadra. Tras la distracción matinal y el contacto con la pelota ovalada, el equipo volvió al trabajo táctico con la vista puesta en la convocatoria y en afinar los últimos detalles para el choque liguero. El vestuario ya conoce la lista y la designación arbitral para el duelo frente al Valencia, de modo que la desconexión fue tan breve como efectiva.
Veremos si esa soltura y ese buen rollo de Valdebebas se trasladan al campo en un escenario que siempre aprieta. Por de pronto, los reflejos ya los tienen entrenados… aunque la pelota esta vez no cayera.




















