El Barcelona femenino firmó este jueves un auténtico recital en Dinamarca al aplastar por 0-8 al Køge en la tercera jornada de la Champions League. Las chicas de Pere Romeu mantienen un arranque impecable en Europa, sumando un pleno de tres victorias en tres partidos tras imponerse con absoluta solvencia en una noche redonda.
Desde el pitido inicial, el conjunto catalán se instaló en el campo danés sin conceder apenas respiros. Claudia Pina fue el motor absoluto por el perfil izquierdo, generando peligro constante hasta forzar un penalti revisado por el VAR que Caroline Graham Hansen transformó a los 12 minutos. Una forma inmejorable para la noruega de celebrar sus 100 encuentros en la máxima competición europea. Más tarde, Ewa Pajor firmó el segundo tras definir entre las piernas de la guardameta rival gracias a un notable pase de la propia Pina.
Pina, Hansen y una pegada que asusta a Europa
Yo esto lo veo muy claro: cuando el Barça pone la quinta marcha en la fase de grupos, el rival simplemente tiene que intentar encajar el impacto de la mejor manera posible. Lo del conjunto de Pere Romeu en la segunda parte no fue solo una demostración de efectividad, sino un ejercicio de control absoluto del ritmo de juego. El equipo apenas necesitó exigirse en fase defensiva, permitiendo incluso a Cata Coll participar activamente en la salida del balón lejos de su propia área.
La actuación de Claudia Pina merece una mención aparte. Cuando una jugadora de su talento está inspirada entre líneas y atacando el espacio desde la banda izquierda, el esquema defensivo del rival salta por los aires. Si a esto le sumas el trabajo asociativo de Aitana Bonmatí y el olfato goleador de Pajor, el Barça se convierte en un bloque impredecible y devastador.
Tres de tres para consolidar el liderato del grupo
A nivel de clasificación y sensaciones, este 0-8 no es un resultado abultado más. Para el Barcelona, solventar una salida europea con semejante contundencia permite dosificar cargas de cara al apretado calendario de competición y, al mismo tiempo, mandar un mensaje de autoridad al resto de candidatos al título continental.
El pleno de nueve puntos en las tres primeras jornadas encarrila de forma definitiva el pase a la siguiente ronda, demostrando que la plantilla dirigida por Romeu mantiene el hambre intacta para revalidar la corona europea. A partir de ahora, el margen de maniobra que otorga esta ventaja en la fase de grupos permitirá gestionar los minutos de las piezas clave sin urgencias de última hora.
Con la máquina perfectamente engrasada y las referentes afinadas de cara a puerta, el conjunto azulgrana sigue marcando el ritmo en Europa. Habrá que estar muy atentos a sus próximas citas continentales para comprobar hasta dónde puede llegar este techo goleador.



















