Hay días en los que el calendario te guiña el ojo y todo sale rodado. El Córdoba llegaba al 24 de octubre con ganas de fiesta y se regaló un triunfo de los que asientan proyectos: 2-0 ante el Eibar en El Arcángel. Coincidiendo con el día de San Rafael y el 49 cumpleaños de su técnico, Iván Ania, el conjunto blanquiverde encadenó su segunda victoria consecutiva a costa de un rival atascado que sigue sin levantar cabeza.
No fue un duelo plácido desde el primer minuto, pero sí de esos donde la pegada y la concentración marcan la diferencia. El Eibar, que se presentó en tierras andaluzas con hasta ocho cambios en el once inicial respecto a la jornada anterior, demostró que las rotaciones masivas no siempre son la solución cuando las dinámicas vienen torcidas. Acabó encajando su tercer tropiezo seguido sin encontrar respuestas futbolísticas.
El VAR y los chispazos de la primera mitad
La primera parte tuvo absolutamente de todo, aunque el dominio y la iniciativa corrieron casi siempre a cargo del conjunto local. Con cerca de una decena de saques de esquina botados y apariciones de mérito por las bandas, el Córdoba rozó el gol en varias aproximaciones de Carracedo y un remate de Álex Martín que se topó con Jonmi Magunagoitia. Sin embargo, los verdaderos sobresaltos vinieron desde la sala de videoarbitraje.
Primero, el VAR salvó a los de Ania anulando un tanto a Javi Martón por posición antirreglamentaria. La jugada llegó tras un rechace del meta Iker Álvarez a disparo de Gift, quien además se lesionó de gravedad en esa misma acción en una de las notas amargas de la tarde. Más tarde, ya en el tiempo añadido del primer acto, el colegiado expulsó con roja directa a Juan Gutiérrez por un pisotón sobre Guruzeta, pero la revisión en el monitor corrigió la sanción dejándola en tarjeta amarilla al considerar que el contacto no tenía la dureza suficiente.
Entre medias, perdonaron Tasende y Percan en posiciones clarísimas para haber abierto la lata antes del descanso. Yo esto lo veo claro: cuando perdonas tanto en Segunda División sueles pagarlo, pero la insistencia cordobesista terminó encontrando su premio tras el paso por vestuarios.
Seis minutos de inspiración para amarrar los tres puntos
La resistencia armera saltó por los aires en un tramo fulgurante de seis minutos. El banquillo verdiblanco encontró soluciones y la finura de Ghailan en el último pase resultó determinante repartiendo dos asistencias clave. Primero fue Eder García quien cazó un balón en el área para poner el 1-0 y desatar la locura en la grada. Casi sin tiempo para que el Eibar asimilara el golpe, Diego Percan firmó el segundo tanto para sentenciar el choque.
Dos zarpazos consecutivos que dejaron fuera de combate a un equipo visitante falto de reacción y de ideas. Con el 2-0 en el marcador, los pupilos de Iván Ania tiraron de oficio, durmieron el partido y gestionaron la ventaja sin pasar excesivos apuros hasta el pitido final.
Consecuencias en la tabla y cambio de dinámicas
Esta victoria confirma el gran momento del Córdoba, que no solo suma seis puntos de seis posibles en las últimas dos jornadas, sino que además fortalece su propuesta futbolística ante su afición. Ganar en casa rindiendo a buen nivel y sabiendo competir en los momentos de incertidumbre es la mejor medicina para afianzarse en la zona cómoda de LaLiga Hypermotion.
La otra cara de la moneda la vive el Eibar. San José intentó sacudir el árbol con ocho permutas en el equipo titular, pero el experimento dejó al descubierto la falta de fluidez en ataque y cierta debilidad defensiva cuando el rival aprieta el acelerador. Tres jornadas consecutivas sin sumar de tres empiezan a generar urgencias en el cuadro vasco, que deberá revisar su plan de partido para los próximos compromisos si no quiere alejarse de sus objetivos estacionales.
Toca estar atentos a cómo digiere el Eibar este bache futbolístico en las próximas fechas y si el Córdoba es capaz de prolongar esta racha triunfal a domicilio.




















