Oklahoma City Thunder recibe este 25 de octubre a Los Angeles Clippers en el Paycom Center en un duelo de realidades opuestas en el Oeste. Los vigentes campeones de 2025 llegan invictos tras deshacerse de Spurs y Nuggets, mientras que el conjunto californiano desembarca mermado por las lesiones pero con ganas de dar la sorpresa de la mano de Darius Garland.
Los de Oklahoma City han arrancado la temporada justo donde la dejaron: jugando de memoria y sustentándose en una defensa de élite que resuelve partidos incluso cuando la pelota no quiere entrar. Por su parte, la escuadra que dirige Tyronn Lue aterriza en la cita tras firmar un triunfo contundente ante Sacramento Kings y plantar cara a los Lakers, demostrando una competitividad que obliga a no dar nada por sentado.
Enfermería llena en Los Ángeles y rodaje impecable en Oklahoma
Las ausencias marcan de entrada el planteamiento del choque. En el bando visitante, la lista de bajas pesa bastante: Brandon Ingram, Bradley Beal y Max Strus continúan lesionados y no se les espera de vuelta hasta bien entrado el mes de noviembre. Tyronn Lue se ve obligado a recomponer su quinteto con hombres como Kris Dunn, Rui Hachimura, Derrick Jones Jr. e Isaiah Jackson al abrigo de Garland. Pese a remar contracorriente, los Clippers están compitiendo sin complejos porque la presión pesada en este arranque de curso recae en otros tejados.
En el vestuario local el panorama es mucho más plácido. Con solo Nikola Topic y Thomas Sorber fuera de combate, el técnico de Thunder cuenta con su bloque principal listo para la batalla. Cason Wallace, Jalen Williams, Chet Holmgren e Isaiah Hartenstein acompañarán de inicio a Shai Gilgeous-Alexander. La victoria ante Denver demostró el fondo de armario de este equipo: ganaron a un rival directo sin necesidad de que su estrella tuviera que ponerse la capa de héroe.
Shai Gilgeous-Alexander y Darius Garland: el pulso en la dirección
Yo esto lo veo clarísimo: el duelo en la posición de base va a dictar el ritmo de la noche. Shai Gilgeous-Alexander se quedó en 17 puntos ante los Nuggets, rompiendo una racha larguísima de encuentros alcanzando como mínimo los 20 tantos. Que el dos veces MVP de la liga firme una actuación discreta en lo anotador no deja de ser una anécdota, pero seguro que llega al Paycom Center con ganas de ajustar cuentas y volver a su línea habitual.
Enfrente tendrá a un Darius Garland desatado. El base de los Clippers ha asumido los galones del proyecto en estos primeros compromisos firmando un promedio de 28 puntos por encuentro. Eso sí, la prueba de hoy escala varios peldaños de dificultad: medirse a la telaraña defensiva de los Thunder le va a exigir su mejor versión para no verse asfixiado por la presión perimetral de Oklahoma.
Chet Holmgren busca asentarse y la historia sonríe al Paycom Center
Otro nombre propio a seguir en la pintura es Chet Holmgren. El pívot de los Thunder está mostrando una imagen muy sólida en este inicio de competición, con esa tensión sana de quien quiere reivindicarse tras el mal sabor de boca que le dejaron los últimos playoffs frente a San Antonio Spurs. Su presencia al lado de Hartenstein le da a Oklahoma una contundencia interior difícil de replicar para unos Clippers en cuadro.
Si miramos la hemeroteca, la balanza cae de forma escandalosa del lado local. En los 238 enfrentamientos históricos entre ambas franquicias (contando la etapa de los antiguos Seattle SuperSonics), el balance es de 152 victorias para Thunder por 86 de los Clippers. Si acortamos el foco a los precedentes más recientes, el dominio es abrumador: Oklahoma se ha llevado nueve de los últimos diez partidos disputados entre ambos.
Veremos si la pizarra de Tyronn Lue es capaz de inventar un plan para frenar al campeón o si Oklahoma certifica su arranque impecable colocándose con un 3-0 en el casillero.




















