El Córdoba sigue lanzado y esta vez le ha tocado sufrirlo al Ceuta. Los blanquiverdes firmaron un solvente 3-0 en casa para confirmar lo que ya es una racha formidable: diez de los últimos doce puntos disputados se han qo en su casillero. Un triunfo inapelable que refrenda las grandes sensaciones del equipo y deja claro que el vestuario ha pisado el acelerador en el momento justo de la competición.
Yo esto lo veo muy claro: cuando un equipo entra en dinámica ganadora, le sale casi todo, y si encima pegas dos zarpazos casi consecutivos, finiquitas el choque por la vía rápida. Eso fue exactamente lo que ocurrió sobre la hierba. El Córdoba encarriló el choque en un visto y no visto, anotando dos goles entre el minuto 23 y el 25. Dos minutos de inspiración que desarmaron por completo cualquier plan visitante. El gran protagonista de la tarde fue Percan, que firmó un doblete estelar y alcanza ya la media docena de tantos en lo que va de campeonato ligero.
Un vendaval en dos minutos y la confirmación de Percan
Para entender el partido hay que mirar a ese tramo central de la primera parte. El Ceuta intentaba asentarse en el campo, pero el Córdoba olió la sangre y no perdonó. En el minuto 23 llegó el primer golpe, y sin tiempo siquiera para que el rival digiriera el varapalo, en el 25 cayó el segundo. En apenas 120 segundos, el encuentro pasó de estar disputado a quedar totalmente decantado del lado local.
Ahí emerge la figura de Percan. El delantero está de dulce y se nota en cada decisión que toma en el área. Firmar dos goles en un mismo partido no es casualidad cuando estás con la flechita hacia arriba. Con estos dos tantos, el atacante suma seis goles en su cuenta particular en la Liga, una cifra respetable que sostiene el gran momento ofensivo de su equipo. Cuando tu delantero referencia ve puerta con esa facilidad, el trabajo de todo el bloque luce el doble.
La segunda mitad sirvió para certificar el 3-0 definitivo y dejar correr los minutos ante un rival que no encontró respuesta futbolística ni de ánimo para reengancharse a la pelea.
Dinámicas opuestas: la escalada blanquiverde frente al drama del colista
Este resultado deja dos lecturas contrapuestas que marcan el devenir inmediato de ambos proyectos. Por un lado está la euforia contenida del Córdoba. Sumar 10 puntos de 12 posibles en una categoría tan apretada como esta es un botín tremendo. Significa transformar las dudas iniciales en una inercia positiva que te permite mirar hacia los puestos altos de la tabla con argumentos reales sobre el césped.
El Ceuta, en cambio, atraviesa el polo opuesto. Los caballas siguen instalados en el farolillo rojo de la clasificación y la sensación de caída libre empieza a ser preocupante. Ser colista nunca es plato de buen gusto, pero encajar una goleada así sin capacidad de reacción en los minutos críticos evidencia que el equipo necesita ajustar muchas cosas si quiere salir del pozo.
En el fútbol hay momentos donde la cabeza juega más que las piernas. Al Córdoba ahora mismo le sale el juego fluido, presiona con fe y convierte lo que genera. El Ceuta, golpeado por la dinámica y la tabla, acusó en exceso encajar dos goles en apenas dos minutos y se quedó sin capacidad de respuesta.
Lo que viene ahora
La victoria por 3-0 confirma que el Córdoba ha encontrado el molde. Mantener esta regularidad en una competición tan larga es el verdadero reto, pero con diez puntos de doce y con Percan enchufado de cara a puerta, los blanquiverdes tienen motivos de sobra para sonreír. Toca mantener los pies en la tierra y certificar en las próximas jornadas que este estirón no ha sido casualidad.
Para el Ceuta, la tarea es urgente: frenar la sangría, rehacer el ánimo tras esta dura derrota y empezar a sumar si no quiere que la distancia con la permanencia se convierta en una brecha insalvable.




















