El Sevilla tropezó de nuevo lejos de su estadio tras caer por 3-1 en su visita al Getafe, en un encuentro marcado por la falta de puntería hispalense en los momentos clave y por una nueva polémica arbitral. Luis García Plaza compareció en rueda de prensa frustrado por dejar escapar un partido que, a su juicio, su equipo dominó durante la mayor parte del tiempo, pero donde la rotundidad en las áreas volvió a dictar sentencia.
Para el técnico del conjunto sevillista, el análisis del choque no deja demasiado margen a la duda: la eficacia de cara a puerta fue el factor determinante. García Plaza felicitó al rival y a su hinchada, reconociendo el empuje azulón, pero no dudó en señalar dónde se le escaparon los puntos a los suyos. «Creo que la diferencia del partido es la pegada. Cuando eres muy superior al contrario durante 60 minutos, tienes que irte 0-2 o 0-3», afirmó con rotundidad tras encajar la cuarta derrota de la temporada, la segunda lejos de Nervión.
La eficacia perdona y la polémica arbitral vuelve a encender al Sevilla
Yo esto lo veo bastante claro: en la máxima categoría, si perdonas la vida al rival cuando lo tienes acorralado, lo normal es que lo acabes pagando caro. El Sevilla dispuso de tres o cuatro oportunidades clarísimas para haber encarrilado el choque a su favor. Sin embargo, perdonar arriba le dio oxígeno a un Getafe que tiró de corazón y apretó con argumentos arriba. El propio preparador visitante reconoció que los madrileños cuentan con «delanteros de área brutales» y asimiló que su rival terminó siendo merecedor del triunfo al golpear cuando tuvo la oportunidad.
Sin embargo, el punto de inflexión del choque llegó con la jugada del 2-1, una acción que encendió los ánimos en el banquillo sevillista y sobre la que García Plaza fue especialmente crítico. El asistente levantó la bandera indicando fuera de juego, pero el colegiado principal dejó continuar la jugada sin pitar. «Han levantado la bandera y el árbitro no ha pitado. Cuando levantan la bandera pitan siempre», protestó el entrenador, que no escondió su malestar con el criterio arbitral vivido en las últimas semanas.
Esta acción no es un hecho aislado dentro del malestar del vestuario. El técnico repasó una racha que considera perjudicial para los intereses de su plantilla. Según recordó, el equipo acumula cuatro jornadas consecutivas haciendo frente a decisiones controvertidas: la expulsión sufrida por Isaac, lo acontecido en la visita al Santiago Bernabéu o la acción del pasado encuentro donde el propio Isaac recibió un pisotón que le hizo un agujero en la bota sin que se sancionara con una segunda tarjeta amarilla. A pesar de admitir con honestidad que la primera roja que vieron ante el Athletic «puede ser que no fuese», el preparador confía en que la fortuna arbitral termine cambiando de bando en los próximos compromisos.
Autocrítica tras el bajón y la nota positiva de Kike Salas
Más allá de los errores ajenos, García Plaza quiso asumir su cuota de responsabilidad en la gestión emocional del choque. El 2-1 cayó como un jarro de agua fría sobre los futbolistas hispalenses, provocando una desconexión evidente que impidió cualquier atisbo de reacción en los minutos finales. «Tenemos que tener más maldad y hacer autocrítica, porque cuando nos meten el 2-1 el equipo pega un bajón y de eso me tengo que encargar yo», admitió el míster, asumiendo el reto de devolver la solidez mental al grupo cuando encaja un golpe en contra.
En el apartado individual, la nota más destacada para el bando visitante la volvió a firmar Kike Salas. El zaguero fue el autor del único tanto del Sevilla y se confirmó como una de las noticias más gratificantes del curso. Su entrenador volvió a deshacerse en elogios hacia el joven central, recordando que está completando una campaña excepcional y deseando que su nivel le abra pronto las puertas de la selección nacional si el seleccionador decide incluirlo en sus planes.
Toca pasar página rápidamente y corregir los despistes defensivos para no perder comba en la tabla. El Sevilla necesitará traducir su dominio en goles y encontrar esa contundencia en las áreas de la que hoy ha carecido si quiere volver a la senda del triunfo en su próximo choque.




















