Toca partido de los gordos en Francia, pero con un guion previo un poco cambiado sobre la marcha. El PSG y el Olympique de Lyon tenían que verse las caras este domingo por el liderato de la Ligue 1, pero la prefectura de policía de París mandó aplazar el choque al lunes a las 20:45 por las protestas en la capital. Un ajuste de calendario que no cambia lo principal: ambos llegan empatados a puntos en lo más alto de la tabla, aunque en el bando visitante las sensaciones suenan bastante más precavidas.
En la rueda de prensa previa, Paulo Fonseca no anduvo con rodeos ni tiró de la típica diplomacia barata. El técnico del Lyon dejó claro a lo que se enfrentan: «Son el mejor equipo del mundo». Fonseca asume que le toca un ejercicio de supervivencia táctica puro y duro. «Tendremos que estar perfectos, sobre todo en el plano defensivo, porque es realmente difícil jugar contra este equipo. No tendremos mucho la posesión del balón», admitió sin sonrojarse. Vamos, que sabe perfectamente que en el Parque de los Príncipes les va a tocar perseguir sombras durante muchos minutos.
La sombra de un PSG imparable en Europa
La prudencia en el Lyon no es un arrebato de modestia de su entrenador; en el vestuario piensan exactamente lo mismo. Su capitán, Corentin Tolisso, reforzó el discurso repasando lo que han hecho los de Luis Enrique recientemente en la Champions League, asaltando el campo del Manchester City (2-4) y pasando por encima del Barça en París (4-2). «Al ver cómo han derrotado a dos de los mejores equipos europeos y la forma cómo han ganado, es imposible no quedar impresionado», confesó el centrocampista.
Tolisso fue incluso un paso más allá al valorar el momento que atraviesa el conjunto parisino. Con dos orejonas consecutivas en las vitrinas de la capital francesa, en la plantilla del PSG solo se habla de certificar un triplete continental histórico. «Vienen de ganar dos veces la Champions y ahora buscan el triplete. Si siguen jugando así pueden conseguirlo», añadió el capitán lionés, que firmaría sin dudar «lograr algo» positivo en su visita a París.
El reto táctico de resistir al campeón
Yo esto lo veo bastante claro: cuando el entrenador y el capitán de un equipo que marcha colíder saltan a la sala de prensa con semejante nivel de resignación —o de realismo, según se mire—, es porque saben que el margen de error es cero. Fonseca ha planteado el duelo casi como un examen de oposición defensiva. Sabe que si su equipo pierde la concentración un par de segundos, la pegada del bloque de Luis Enrique te liquida sin despeinarse.
Para el Lyon, el aplazamiento al lunes supone 24 horas extra para ajustar un plan que requiere una precisión quirúrgica. Empatados a puntos en la cima del campeonato francés, el liderato en solitario está en juego, pero el golpe moral de sacar algo limpio del Parque de los Príncipes valdría mucho más que los tres puntos. La duda ahora es si el planteamiento ultrasólido que pide Fonseca bastará para frenar a una máquina que camina con el piloto automático puesto.
Habrá que ver si el despliegue defensivo del Lyon resiste el empuje inicial de los parisinos o si el PSG vuelve a dejar claro por qué infunde tanto respeto a sus rivales directos.




















