Volvemos del parón liguero y a la Real Sociedad le toca bailar con la más fea, las cosas como son. El equipo donostiarra recibe este domingo a las 12:00 en Zubieta al Barcelona en la que es, sin rodeos, la prueba de fuego más exigente de toda la temporada para las txuri urdin.
Llegar a este partido en puestos de descenso impone una presión añadida, aunque en San Sebastián se agarran al aire fresco que trajo el receso internacional. El parón le vino de perlas a la Real de Gorka Álvarez, que antes del parón logró encadenar dos victorias balsámicas ante el Hearts y el Valencia. Aquellas sensaciones es lo que quieren refrendar ahora ante el rival más temible del campeonato, un Barcelona liderado por Pere Romeu que marcha con el paso firme de quien no conoce el freno.
Cambio de plan para sobrevivir al rodillo culé
Yo esto lo veo clarísimo: si pretendes jugarle de tú a tú a la posesión a este Barça, estás entregando el partido antes de que la colegiada pite el inicio. Gorka Álvarez no es ajeno a esta realidad y ya avisó en la previa de que van a cambiar el chip. Toca renuncia temporal al dominio del balón para montar un bloque mucho más fogueado, reactivo y con un rigor táctico militar. La consigna en Zubieta está clara: morder abajo, aguantar el vendaval como se pueda y meter la directa en las transiciones rápidas.
El reto rozar la perfección no es una frase hecha, es una necesidad matemática. El Barça desembarca en Zubieta liderando la tabla con mano de hierro y exhibiendo un fondo de armario imponente. Y ojo al dato que refleja el muro culé: apenas han encajado dos goles en sus seis victorias ligueras. Para colmo de males en el bando local, la Real no podrá contar con Paula Fernández, baja confirmada tras sufrir un edema óseo en el antepié que la mantiene en un plan de trabajo individualizado.
El recuerdo del año pasado frente al espejo de la realidad
Es imposible no acordarse de la gesta de la temporada pasada, cuando las txuri urdin lograron tumbar al cuadro azulgrana en este mismo escenario. Aquella victoria en Zubieta demostró que las gigantes también tropiezan si se dan los condicionantes adecuados. Sin embargo, engañarse con el pasado sería un error de bulto: la foto actual refleja un escenario completamente distinto.
Esta Real Sociedad está inmersa en una fase de reconstrucción evidente y se ha mostrado mucho más endeble en la parcela defensiva en este arranque convulso de curso. Al otro lado del campo, el Barça recupera piezas como Kika para dar más empaque a su rotación, aunque afronta la cita sin Claudia Pina. Para sacar algo positivo, el conjunto donostiarra necesitará no solo ese rigor táctico prometido por Álvarez, sino también esa pizca de fortuna que exige tumbar al líder intocable.
Lo que nos jugamos a partir de ahora
El margen de error para la Real Sociedad es mínimo si quiere salir de la quema de la zona baja. Aunque sumar ante el Barcelona no suele entrar en las quinielas de ningún equipo, dar una imagen competitiva y arañar un resultado positivo transformaría por completo la moral de un vestuario en reconstrucción. Habrá que estar muy atentos a la resistencia del bloque donostiarra en los primeros veinte minutos de encuentro, ahí estará la clave para ver si hay partido en Zubieta o si el monólogo culé impone su ley una vez más.




















