Gonzalo Villar no se fía ni un pelo del Valencia. El centrocampista del Elche ha dejado muy claras sus sensaciones antes del derbi autonómico de este domingo en el Martínez Valero: espera a un rival herido, con rabia y, por lo tanto, el doble de peligroso. Y ojo, que lo dice alguien que conoce perfectamente esa casa, ya que pasó por la cantera valencianista antes de asentarse como una pieza clave en el esquema franjiverde.
El murciano lo explicó a la perfección al recordar la última jornada del conjunto ché. Tenían los tres puntos en la mano y, en apenas diez minutos, se les vino todo abajo. Por eso mismo, Villar prevé un contrincante que saldrá con ganas de resarcirse desde el primer segundo. Aunque la situación en la tabla apriete a los visitantes, el medio no duda en recordar que se enfrentan a uno de los clubes más grandes de la historia de nuestro fútbol y que un triunfo ilicitano serviría para dar un golpe sobre la mesa: sumar la primera victoria del curso en casa y distanciar a un rival directo por la permanencia.
De «poner la barraca» a soltarse en la mediapunta
Yo esto lo veo muy claro: la metamorfosis del Elche pasa por la solidez que ha encontrado atrás, y el propio Villar no tuvo reparos en señalar el origen exacto de ese cambio. El partido en San Mamés marcó un punto de inflexión brutal. Aquel día el equipo no estuvo fino con la pelota, pero apretó los dientes, puso «la barraca» y se dedicó a defender. El resultado es incontestable: tres partidos consecutivos manteniendo la portería a cero. En Primera División, si no blindas tu área, salvarse es una misión imposible.
Con la espalda cubierta, el fútbol fluye mejor arriba. Y ahí es donde entra la figura de un Gonzalo Villar que atraviesa su mejor momento personal. Aunque reconoce que donde más cómodo se siente es en la base de la jugada iniciando la salida, ha asumido sin rechistar su nuevo rol más adelantado, actuando cerca de la mediapunta. Para él es una oportunidad ideal para seguir creciendo como futbolista en el club de su vida, donde asegura estar disfrutando de la felicidad profesional que soñaba cuando certificó su regreso.
En esa zona de tres cuartos, además, se ha encontrado con un socio de lujo como Thomas Lemar. El murciano no escatimó en elogios hacia su compañero, al que calificó de jugador «espectacular». Tras un duelo bastante cerrado frente al Celta, la plantilla confía en que el choque ante el Valencia depare un escenario más abierto donde poder explotar el talento de sus hombres de arriba.
Tranquilidad con la Copa y la importancia de golpear primero
Más allá de lo táctico, la comparecencia de Villar también sirvió para enviar un mensaje de pésame a los familiares de las víctimas del reciente accidente ferroviario en Toledo, demostrando la cercanía del vestuario con lo sucedido fuera de los terrenos de juego. En lo estrictamente deportivo, el vestuario franjiverde vive ajeno al ruido que ha generado la reclamación del Pinatar por una supuesta alineación indebida de Eze Ponce en la eliminatoria copera del pasado martes. El futbolista dejó claro que los jugadores están centrados al cien por cien en la Liga y que de los despachos se encargan los servicios jurídicos, en los que confían plenamente para certificar el pase a la siguiente ronda.
De cara al domingo, la receta que propone el centrocampista es sencilla pero vital: adelantarse en el marcador. En una competición tan equilibrada como esta se ven muy pocas remontadas, y esa efectividad inicial es justo lo que le ha faltado al Elche para amarrar los tres puntos ante su afición en lo que va de campaña.
Todo está listo para que el Martínez Valero viva un duelo de alta tensión regional. El Elche llega en dinámica ascendente y con las ideas muy claras; el Valencia, necesitado y con ganas de rebelarse. Nos espera un partido donde el aspecto mental va a pesar tanto o más que el balón.




















