Manuel Pellegrini no suele dar puntada sin hilo cuando habla ante los micrófonos, y tras el 2-1 del Betis al Málaga en La Cartuja lo dejó bastante claro. El técnico chileno, muy ligado emocionalmente al club malagueño, mostró su preocupación por el rumbo del equipo de Juanfran Funes: considera que la permanencia está muy complicada por la escasez de puntos y apuntó a la falta de experiencia en la confección de la plantilla.
La lectura del ‘Ingeniero’ al terminar el choque fue sensiblemente más pesimista que la del propio banquillo visitante. Pellegrini valoró las virtudes del juego creativo del rival, pero lanzó un recado directo a la parcela deportiva que dirige Loren Juarros: «Con la cantidad de puntos del Málaga no es fácil ya el objetivo de salvarse, muy pocos puntos». Y añadió sobre la transición tras el ascenso: «Es un buen equipo, son peligrosos en el juego creativo, pero quizás el plantel de Segunda a Primera exigía algo más, un poco más de experiencia».
El peaje de saltar de categoría sin veteranía
Yo esto lo veo con bastante claridad. Cuando subes a la élite con un bloque joven o que ha funcionado bien en la división de plata, la tentación de tocar lo mínimo es enorme. El problema es que Primera Federación o Segunda perdonan errores de bulto que en la máxima categoría te cuestan partidos enteros antes del descanso, tal y como le pasó al propio Málaga en este derbi andaluz.
El diagnóstico de Pellegrini ataca de lleno la gestión de Loren Juarros a la hora de armar el bloque tras lograr el ascenso. Mantener la frescura ofensiva y la creatividad está bien para competir tramos puntuales, pero la falta de oficio en las áreas te va desgastando la moral jornada a jornada. Cuando no cierras los partidos o te cuesta gestionar la ansiedad al ir por detrás en el marcador, la tabla de clasificados no perdona ni espera a nadie.
Lo que viene ahora para el Málaga
El toque de atención del preparador bético duele en Martiricos porque viene de alguien que conoce la casa y que no habla por hablar. Las matemáticas todavía dan margen de maniobra, pero el margen de error se ha reducido al mínimo tras este nuevo tropiezo en Sevilla.
Si el Málaga quiere pelear la salvación hasta las últimas consecuencias, necesitará apretar los dientes y suplir esa falta de experiencia en la élite con un bloque mucho más sólido defensivamente. Le toca a Juanfran Funes dar con la tecla para sostener al grupo en lo psicológico mientras la directiva toma nota de los deberes pendientes.
Habrá que ver si el equipo reacciona de inmediato en la próxima jornada para convertir las advertencias de Pellegrini en un punto de inflexión y no en una profecía.




















