Si te despistaste preparando algo de picar antes del partido entre el Udinese y la Roma, te perdiste medio choque. Los de la capital salieron al Dacia Arena en modo apisonadora y en apenas 37 minutos ya le habían endosado un sonrojante 0-4 al conjunto local. Un vendaval de fútbol ofensivo y eficacia que acabó derivando en un abultado 2-5 final. Con esta victoria, los romanos no solo mantienen su imbatibilidad en diez jornadas de Serie A, sino que meten una presión tremenda en la zona alta de la clasificación.
La tormenta arrancó temprano. En el minuto 10, Bryan Cristante abrió la lata para encarrilar la tarde. Pero el centrocampista no se conformó con eso: en el 31 firmó una gran asistencia para que Rodrigo Mora pusiera el 0-2. Aquel gol desató un colapso absoluto en el Udinese. Apenas dos minutos después, en el 33, Donyell Malen culminó una llegada rápida para marcar el 0-3. Y para rematar el estropicio antes del descanso, Ndicka conectó un impecable cabezazo en el 37 para subir el 0-4 al marcador. Cuatro zarpazos letales que dejaron el partido completamente visto para sentencia antes de irse a los vestuarios.
Una reacción insuficiente y el peso en la clasificación
Yo esto lo veo así: cuando te caen cuatro en media hora, la segunda parte es un ejercicio de supervivencia moral. El Udinese intentó tirar de orgullo tras el descanso y logró maquillar un poco el resultado. Nicolò Zaniolo recortó distancias en el minuto 50 con el 1-4, y Palma le puso algo de emoción tardía al encuentro firmando el 2-4 en el 77. Sin embargo, la ventaja romana era tan holgada que la victoria jamás corrió peligro real. Ya en el tiempo añadido, Ghilardi remató la faena anotando el 2-5 definitivo para cerrar un partido loco.
El impacto de este resultado en la tabla es tremendo. La Roma se asienta en la tercera posición con un balance envidiable: siete victorias y tres empates en diez fechas disputadas. Todavía no conocen la derrota en lo que va de campeonato ligero. Con este triunfo se colocan a solo un punto del liderato que comparten el Inter de Milán y la Lazio. El aviso a navegantes es serio, especialmente considerando que el Inter tiene por delante el derbi frente al AC Milan. Cualquier resbalón arriba deja a los romanos a tiro de piedra del primer puesto.
La solidez de un proyecto que mete el turbo
Lo que demostró la Roma en Udine va más allá de conseguir tres puntos fuera de casa; es una declaración de intenciones sobre cómo competir esta temporada. Ser capaces de resolver un choque a domicilio en menos de 40 minutos habla de una efectividad demoledora arriba y de una lectura de partido impecable. Cristante estuvo majestuoso llevando la batuta y la efectividad de hombres como Malen o Ndicka demuestra que la plantilla tiene recursos de sobra para castigar a cualquier rival que le dé un metro de margen.
Por su parte, al Udinese le toca hacer examen de conciencia urgente. Encajar cuatro tantos en casa en la primera mitad es una factura demasiado cara frente a equipos de este nivel. Aunque la reacción tras la reanudación muestra cierta capacidad de rebeldía con los goles de Zaniolo y Palma, la desconexión inicial resultó letal. De cara a las próximas jornadas, la Roma afrontará sus compromisos con la moral por las nubes, consolidada como uno de los candidatos más serios y fiables del campeonato italiano.
Habrá que estar muy atentos a cómo responden Inter y Lazio a este golpe sobre la mesa de los romanos. La pelea por la zona alta de la Serie A se aprieta cada semana más y nadie puede permitirse aflojar el ritmo.




















