Si había alguna duda sobre si a Diego Moreira le iba a pesar la responsabilidad de vestirse de corto en su primer Derby della Madonnina, el chaval las despejó todas en apenas 45 minutos. El belga firmó un espectáculo antológico con dos asistencias y un golazo de falta directa para liderar la victoria del Milan por 3-1 sobre el Inter en San Siro, apretando de lleno la pelea en la zona alta de la Serie A.
Yo esto lo veo claro: cuando cambias un esquema que funciona por un experimento en la cita más exigente del año, el margen de error se reduce a cero. Cristian Chivu decidió romper su clásico 3-5-2 en el Inter para apostar por un solo punta, y el castigo fue inmediato. A los cuatro minutos, Moreira botó un balón templado al área para que Christian Pulisic, recién renovado, abriese el marcador de cabeza. Poco después, el propio Moreira regaló la segunda asistencia de la noche al servirle el gol a Adrien Rabiot. Aunque Alessandro Bastoni recortó distancias para los ‘nerazzurri’ con un remate a bocajarro tras un saque de esquina, el monólogo del belga tuvo su broche de oro antes del descanso con un lanzamiento de falta magistral que entró rozando la madera.
Maignan echa el cerrojo tras la tormenta ofensiva
Más allá del recital de Moreira en tres cuartos de campo, el triunfo del conjunto dirigido por Rúben Amorim no se explica sin la figura de Mike Maignan. En el fútbol moderno nos fascinan los atacantes que marcan las diferencias, pero tener bajo palos a un guardameta que te sostiene el marcador en los momentos de apuro vale exactamente lo mismo que un doblete.
El francés se convirtió en un muro inexpugnable durante la segunda mitad. Calhanoglu, Diouf y Sucic probaron suerte con disparos lejanos y llegadas de segunda línea, pero Maignan sacó todo lo que le llegó. La parada de la noche —y probablemente una de las intervenciones del año en Italia— se la hizo a Spence: un mano a mano a bocajarro donde sacó una mano inverosímil que evitó el 2-2 en el momento más delicado para los ‘rossoneri’. Entre la pegada del belga arriba y los reflejos del galo abajo, el Milan anuló cualquier conato de remontada interista.
La Serie A salta por los aires en la zona alta
Esta victoria del Milan tiene un impacto directo e inmediato en la configuración de la tabla. El Inter encaja su primera derrota del curso y pierde su condición de invicto, un privilegio que tras el triunfo previo de la Roma por 2-5 ante el Udinese solo conservan el conjunto romanista y la Lazio, que todavía tiene pendiente su compromiso del domingo. Las falencias defensivas que venía mostrando el equipo de Chivu en compromisos recientes terminaron pasando factura ante un rival de máximo nivel.
Para el cuadro de Rúben Amorim, el triunfo supone una dosis enorme de moral tras el tropiezo sufrido en el compromiso de entresemana. Los ‘rossoneri’ se enganchan de lleno a la pelea por las posiciones de privilegio y demuestran que, cuando sus piezas clave están inspiradas, tienen argumentos de sobra para competir por todo. Con la cuenta atrás ya iniciada para la futura despedida del viejo San Siro, noches como esta quedan grabadas a fuego en el recuerdo de la afición.
Habrá que estar muy atentos a la reacción del Inter en la próxima jornada defensiva y al desarrollo de una Serie A que se encamina hacia un pulso apasionante sin un dominador claro.




















