Vallecas necesitaba una tarde así. Tras el varapalo de la jornada anterior ante el Elche, el Rayo Vallecano de Beñat San José dio una exhibición ante su gente tras imponerse con un contundente 3-0 al Celta de Vigo. Jorge de Frutos, con un doblete desatado, y Unai López, autor de un zapatazo lejano espectacular, firmaron la reconciliación perfecta entre el equipo franjirrojo y su afición.
El choque arrancó con un Rayo buscando mandar mediante la posesión y un Celta aguardando su oportunidad a la contra. Sergio Camello avisó varias veces a Ionuț Radu en los primeros minutos, mientras los vigueses rondaron el gol en una llegada donde Hugo González no alcanzó por poco el centro de Javi Rueda. Sin embargo, en el minuto 36 se rompió la igualdad: Camello filtró una asistencia perfecta al espacio para De Frutos, que definió con clase desde la frontal. El mazazo para el Celta fue doble antes del descanso, ya que Hugo González tuvo que retirarse lesionado con problemas musculares, dejando su sitio a Pablo Durán.
En la segunda mitad, el Celta intentó dar un paso adelante, pero la zaga vallecana, liderada por un imperial Florian Lejeune, frenó los intentos de Durán y Ferran Jutglà. En el 55 llegó el momento cumbre del partido: Andrei Ratiu firmó una jugada sensacional, levantó el balón por encima de un defensor en el rechace y regaló una asistencia acrobática para que De Frutos reventara la portería firmando el 2-0. La guinda a la tarde la puso Unai López en el 74, tras robar un balón en mediocampo, avanzar metros sin oposición y colocar un disparo lejano inapelable junto al poste izquierdo de Radu. Con cerca de 11.714 espectadores en las gradas —que guardaron un respetuoso minuto de silencio previo por el accidente ferroviario en Toledo—, la fiesta en la banda de la Albufera fue completa.
Respiro en la tabla y dudas musculares en Vigo
Yo esto lo veo clarísimo: el fútbol son estados de ánimo y la respuesta del Rayo tras caer 0-3 ante el Elche ha sido de equipo maduro. Ganar de esta manera no solo borra las dudas de un plumazo, sino que devuelve la confianza a hombres clave. Ver a Ratiu inventarse esa maniobra en el segundo gol o a De Frutos atacar los espacios con esa soltura demuestra que el libreto de Beñat San José tiene argumentos de sobra para competir con tranquilidad esta temporada.
Por contra, a este Celta de Claudio Giráldez se le vieron las costuras cuando tuvo que remar contracorriente. El plan de esperar y golpear a la contra saltó por los aires con el 1-0, y la falta de contundencia en las áreas terminó por penalizarles demasiado. Además, la pérdida de Hugo González por lesión trastoca los planes ofensivos del técnico gallego de cara a las próximas semanas, donde necesitará recuperar la solidez defensiva si no quiere ver cómo la zona baja empieza a apretar.
Minutos para el fondo de armario
Con el marcador totalmente a favor, el tramo final sirvió para repartir cargas y dar entrada a piezas que deben sumar en la rotación franjirroja. La entrada de hombres como Isi Palazón, Alemao o Jozhua permitió refrescar a un equipo que apretó hasta el silbato final, rozando incluso el cuarto en las botas de un insaciable De Frutos.
El Rayo sale de este duelo reconfortado, con tres goles en el casillero, la portería a cero y una sintonía absoluta con Vallecas. Toca comprobar si los de San José consiguen darle continuidad a esta versión arrolladora en su siguiente compromiso liguero.




















