El Bayern de Múnich se dejó dos puntos en el Allianz Arena en un ‘Klassiker’ frenético ante el Borussia Dortmund (2-2) que deja secuelas graves en el bando bávaro. El gol de Fabio Silva en el minuto 89 neutralizó la ventaja local en una tarde aciaga para Harry Kane y terrorífica en la enfermería muniquesa.
Menudo correcalles vivimos en Múnich. El partido lo tuvo absolutamente todo, pero al Bayern le acabó saliendo carísimo. Y es que no solo dejó escapar el triunfo en el tramo final; por el camino vio cómo Saibari se retiraba con un problema en el tobillo a la media hora, Gnabry caía por molestias musculares poco después y Olise pedía el cambio en la recta final aquejado del gemelo. Todo esto sin Vincent Kompany en la banda, ausente mientras se recupera de una meningitis, aunque con el regreso al equipo de Joshua Kimmich. Lo cierto es que el choque arrancó cruzado: a Bellingham le anularon un gol por falta previa sobre Urbig tras revisión del VAR y, casi de inmediato, Laimer puso el 1-0 en una transición veloz aprovechando un rechace de Kobel.
La historia de la tarde bien pudo ser otra si el flamante Balón de Oro hubiese tenido su día. Kane ofreció el trofeo a la grada antes del pitido inicial, pero sobre el césped vivió una pesadilla de cara a puerta. Con 1-0 en el marcador estrelló un penalti en el larguero tras unas manos de Nmecha. El Dortmund no perdona esas vidas extra: en la jugada posterior, Guirassy fusiló al palo corto para poner el 1-1. Reaccionó rápido el Bayern con un cabezazo de Upamecano a la salida de un córner, pero la falta de contundencia para sentenciar —Kane rozó el gol con otro remate al palo— terminó pasando factura.
La enfermería bávara se llena justo antes de visitar al Atlético
Yo esto lo veo así: más allá del mal sabor de boca por empatar un partido que tenías controlado, lo que realmente quita el sueño en Múnich es el parte médico. Perder de una tajada a Saibari, Gnabry y Olise a escasos días de disputar la jornada de Champions League frente al Atlético de Madrid en el Metropolitano deja el esquema bávaro en cuadro, especialmente en la línea de mediapuntas y en el desborde por banda.
El impacto del tropiezo se mide también en clave liguera. El Bayern no pudo distanciar a su eterno rival en la tabla y ambos conjuntos continúan al frente de la clasificación igualados a 18 puntos. La falta de efectividad arriba y las concesiones atrás en los minutos determinantes terminaron dando vida a un Dortmund que creyó hasta el final y encontró su premio en el remate cruzado de Fabio Silva en el 89.
Fabio Silva frena al Bayern en un final de infarto
El empuje final del Dortmund demostró la fragilidad con la que el Bayern cerró el choque, físicamente mermado por tanto contratiempo. Aun así, el fútbol tiene estas cosas: en la última jugada del encuentro, el joven Karl rozó la heroicidad con un disparo tremendo que volvió a escupir el larguero del Allianz Arena. Hubiera sido el 3-2, pero la madera dictó sentencia.
Habrá que estar muy atentos a las pruebas médicas de las próximas horas en Múnich. El margen de maniobra es mínimo para preparar el viaje a Madrid, y la carga de minutos para los supervivientes empieza a ser una losa seria en este tramo del calendario.




















